El Deportivo Saprissa arrancó el Clausura 2026 como terminó el 2025: envuelto en dudas, frustración y con la paciencia de la afición cada vez más desgastada. El empate 2-2 ante Puntarenas, en condición de local, no solo dejó sensaciones negativas por el rendimiento, sino que volvió a encender el debate más sensible en Tibás: la continuidad de Vladimir Quesada en el banquillo.
El contexto no es menor. Saprissa viene de un año completo sin títulos, una situación poco habitual para el club más ganador del país y que ha elevado al máximo el nivel de exigencia. Por eso, el resultado ante los porteños, que llegaron a estar 2-0 arriba, fue interpretado por muchos como una señal más de que el proyecto no despega.
Aunque los morados lograron rescatar el empate de forma agónica con un gol de Ariel Rodríguez al minuto 94, el cierre heroico no alcanzó para calmar el malestar general. Minutos después del pitazo final, la tensión se trasladó directamente a las redes sociales oficiales del club.
La postura de los morados con respecto a Vladimir Quesada
Cuando Saprissa publicó el resultado del partido, los comentarios de los aficionados fueron contundentes y apuntaron, en su gran mayoría, directamente al entrenador. La postura de la afición fue clara: no quieren que Vladimir Quesada continúe.

Algunos mensajes pidiendo la salida de Vladimir Quesada.
Algunos de los mensajes más repetidos y directos fueron: “Con Vladimir no nos espera nada bueno. ¡Esto ya lo sabemos!”; “Quiten a Vladimir, Gerson, Loria, son más malos que soldar sin máscara”; “Fuera Vladimir”.

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La avalancha de comentarios reflejó un enojo acumulado que no responde solo a un empate, sino a un proceso que, para muchos seguidores, ya dio señales suficientes de desgaste. La sensación de estancamiento futbolístico y la falta de resultados grandes en el último año pesan cada vez más.
Por ahora, desde la dirigencia no se ha comunicado ninguna decisión oficial sobre el futuro del entrenador. Sin embargo, el mensaje desde la grada y las redes es claro: en Saprissa, la paciencia se agotó y la continuidad de Vladimir Quesada está bajo una presión como pocas veces antes.





