La historia volvió a teñirse de rojo en el fútbol guatemalteco. Municipal conquistó su título número 33 de Liga Nacional tras empatar 2-2 ante Xelajú MC en el estadio Mario Camposeco, resultado que le permitió imponerse con un contundente global de 6-2. Los quetzaltecos llegaban con la obligación de remontar el 4-1 sufrido en la ida, pero la misión terminó siendo demasiado complicada ante un rival que supo gestionar la ventaja y golpear en los momentos clave.

ver también
Municipal campeón y sufre Comunicaciones: así quedó la tabla histórica de títulos en Guatemala
El encuentro arrancó con emociones desde los primeros instantes. Aunque se esperaba un dominio inmediato de Xelajú, fue Municipal el que estuvo cerca de abrir el marcador apenas en los primeros minutos cuando Cristian Hernández quedó frente al arco, pero no logró definir con precisión. Poco después, los escarlatas sufrieron un contratiempo con la lesión de John Méndez, quien recibió un golpe en el pómulo y tuvo que abandonar el terreno de juego, dejando su lugar al paraguayo Erik López.
La reacción de los súper chivos no tardó en llegar. Con el control absoluto de la posesión y empujados por una afición que llenó el Mario Camposeco, los locales comenzaron a generar peligro constante. El premio llegó al minuto 14, cuando Manuel Romero apareció dentro del área para definir y encender la ilusión de la remontada. Tres minutos después, Jair Jaén estuvo a centímetros de marcar el segundo, pero el poste evitó lo que habría sido un inicio soñado para los dirigidos por Roberto Hernández.
Municipal encontró en Braulio Linares y su efectividad las claves para conquistar la corona
Cuando mejor jugaba Xelajú, apareció el golpe que cambió el rumbo de la final. Al minuto 45, un tiro libre ejecutado por Cristian Hernández terminó en una desafortunada acción de Manuel Romero, quien desvió el balón hacia su propia portería para decretar el 1-1. El autogol fue un duro golpe anímico para los quetzaltecos y permitió que Municipal se fuera al descanso con una ventaja prácticamente definitiva en el marcador global.
La segunda mitad mantuvo el mismo libreto. Xelajú atacó constantemente por las bandas y buscó romper la resistencia escarlata con centros y remates desde diferentes sectores del campo. Sin embargo, el guardameta Braulio Linares tuvo una actuación memorable, respondiendo con seguridad ante los intentos de Harim Quezada, Denilson Ochaeta y William Cardoza. Para completar la noche perfecta de los rojos, al minuto 57 apareció José Morales con un espectacular remate de larga distancia que significó el 1-2 y amplió todavía más la ventaja en la serie.

ver también
“Vamos con todo”: Desde Panamá, Jaime Penedo envía emotivo mensaje de apoyo a Municipal para la final ante Xelajú
Con el marcador global prácticamente sentenciado, Municipal manejó los tiempos del partido y aprovechó la desesperación de su rival. Xelajú nunca dejó de intentarlo, pero la sólida estructura defensiva escarlata y las intervenciones de Linares impidieron cualquier reacción. Cuando el árbitro mundialista Mario Escobar señaló el final del encuentro, la celebración roja estalló sobre el césped quetzalteco. Municipal volvió a demostrar su jerarquía en las finales y levantó su campeonato número 33, consolidándose una vez más como el club más ganador en la historia del fútbol guatemalteco.










