Vladimir Quesada anunció que un grupo de canteranos que vienen destacándose en las categorías juveniles del Deportivo Saprissa tendrá la posibilidad de competir por un lugar en el primer equipo durante el Torneo Clausura 2026.
En ese listado de jóvenes que se ganaron la confianza del entrenador morado hay uno que sobresale por su apellido, pero también por todo lo que ya consiguió con apenas 16 años.

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Se trata de Thiago Cordero, defensor central categoría 2009 e hijo del histórico Víctor Cordero. Con 1,80 metros de estatura, el juvenil es el capitán de la Selección Sub-17 de Costa Rica y lideró al combinado tico que participó del Mundial Sub-17 disputado en Qatar en noviembre de 2025, donde la FIFA o destacó como una de las grandes promesas del fútbol costarricense.
Rozando la primera división
Thiago Cordero entrena de manera habitual con el primer equipo, siempre bajo la atenta mirada de Vladimir Quesada, y aunque sabe que su oportunidad está cada vez más cerca, mantiene los pies sobre la tierra.
“No he hablado con el profesor sobre la posibilidad de jugar en primera. Yo me encargo de lo mío, que es entrenar al máximo siempre, esforzarme y esperar a que llegue la oportunidad”, afirmó en declaraciones a La Teja.

Thiago Cordero es un prospecto que ilusiona a todo Costa Rica (Instagram).
El hijo del legendario zaguero morado también dejó en claro que es consciente del nivel de exigencia que tendrá cuando llegue su momento. “La competencia es dura, hay jugadores de mucha experiencia, compañeros que han sido mundialistas menores y mayores, y juveniles de muy buen nivel en mi posición. Lo que me queda es demostrar que estoy preparado”, agregó.
El peso del apellido
En el mismo diálogo, Cordero se refirió al peso de llevar un apellido histórico en Tibás y reconoció que, lejos de facilitarle el camino, le exige el doble. “La gente cree que por tener un apellido es más fácil, pero sinceramente es todo lo contrario. Hay que esforzarse el doble, exigirse el doble. Es bonito ir ascendiendo de categorías y llegar al primer equipo; somos pocos los que podemos hacerlo y me siento orgulloso”, explicó.

Thiago compartió campo con su padre en los 90 Minutos por la Vida (Saprissa).

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Por último, el defensor confesó cómo vive las inevitables comparaciones con su padre. “Siempre me comentan que tengo un juego parecido al de mi papá y eso no me molesta. Me siento orgulloso de que me comparen con él, pero trato de hacer mi propio camino y mi propio nombre”, concluyó Thiago Cordero, cuyo estreno como profesional en Saprissa parece ser cuestión de semanas.





