El Deportivo Saprissa atraviesa días agitados en medio de la preparación para el clásico nacional ante la Liga Deportiva Alajuelense. La eliminación en la Copa Centroamericana dejó al club golpeado y expuso una de sus principales debilidades.
La más importante es la falta de variantes en ataque tras la dura lesión de Newton Williams, quien sufrió un problema de rodilla que lo dejará fuera por un largo tiempo.
Ante este panorama, el técnico Vladimir Quesada levantó la voz y fue claro con la directiva: necesita un delantero de jerarquía, capaz de asumir el rol de goleador y darle al equipo la contundencia que hoy le está faltando. El mensaje del entrenador se entendió como un llamado urgente, sobre todo de cara a un calendario que se viene cargado y con el clásico como primera gran prueba.
¿Cuál fue la contestación de Erick Lonnis al pedido de Vladimir Quesada?
Sin embargo, no todos creen que la petición de Vladimir Quesada pueda hacerse realidad. Según informó el periodista Kevin Jiménez, el exportero y figura histórica morada Erick Lonnis fue contundente al analizar la situación financiera del club y su capacidad de respuesta en el mercado.
“Saprissa no va a poder cumplirle a Vladimir con el fichaje de un delantero extranjero porque no tiene los recursos económicos”, habría asegurado Lonnis, dejando en evidencia la complicada situación que atraviesa la institución.

ver también
Mientras en Saprissa piden dinero para pagar sus deudas, esto es lo que ganará Marcelo Tulbovitz
El comentario del exguardameta no cayó en saco roto y refleja un sentir que ya viene circulando entre la afición: el conjunto de Tibás no cuenta hoy con la holgura económica para salir a competir por un refuerzo extranjero de peso. A esto se suma que el mercado de fichajes está próximo a cerrarse, lo que reduce aún más las posibilidades.
De esta manera, Quesada afrontará el clásico con lo que tiene en plantilla, sabiendo que la dirigencia difícilmente podrá cumplir su pedido inmediato. La exigencia deportiva choca de frente con la realidad financiera, y en Tibás la preocupación crece justo en la semana más importante del campeonato.