Con la salida de Amarini Villatoro de la selección de Guatemala, la Fedefut empezó analizar distintas opciones para ocupar el cargo de nuevo entrenador. El presidente de la Federación, Gerardo Paiz, reconoció que hay cinco en carpeta y se definirá el elegido por votación: Luis Fernando Tena, Rubén Omar Romano, Rodrigo Kenton y Jorge Luis Pinto.

Este último es el más interesante de todos y varios creen que es el entrenador que necesitan para rescatar a la Azul y Blanco que hace tiempo está tocando fondo. El estratega colombiano sabe lo que es dirigir en Centroamérica y fue la cabeza del histórico combinado Costa Rica que llegó a los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014.

Una de las características que más resaltan todos de Pinto es su amor por la disciplina, algo que viene fallando en Guatemala sobre todo si recordemos lo sucedido en el amistoso ante México con tres jugadores. También es muy obsesivo con los físicos de sus jugadores y busca que esten lo mejor posible.

“Tenía una mesa especial para los jugadores pasados de peso en la que estaba prohibida la mantequilla y otras cosas. Se metía en la cocina del club, los buses, los hoteles, todo quería controlarlo y medirlo. Llamaba a las casas de los jugadores para controlar que no anduvieran tarde en la calle”, declaró Javier Delgado, ex-DT de Municipal y pupilo de Pinto en Alajuelense.

Todos destacan que es muy duro, pero que a su vez logra sacar lo mejor de cada uno dentro del campo de juego. Los nombres de la selección guatemalteca no son malos, pero sus mejores versiones no se están viendo hace rato. Usualmente, los resultados lo han acompañado al técnico con la excepción de Honduras en donde se quedó afuera de Rusia 2018.

Jorge Luis Pinto es uno de los grandes favoritos para ser elegido nuevo entrenador, pero eso no significa que ya este cerrado. El gran problema puede ser el tema ecónomico y que el salario que pida el colombiano este muy lejos de lo que pueda pagar la Federación. Ese punto será muy importante a la hora de elegir un reemplazante de Villatoro.