El fútbol da muchas vueltas, y la carrera de Junior Lacayo es prueba de ello. El atacante hondureño, que hoy defiende los colores del Juticalpa, rompió el silencio sobre uno de los capítulos más comentados de su trayectoria: su fallido traspaso al Motagua.
A pesar de ser uno de los futbolistas con un recorrido envidiable, habiendo pasado por los dos gigantes de Honduras, Olimpia y Marathón, y de haber probado suerte en el extranjero con el Santos Laguna de México, el “Ciclón Azul” sigue siendo una asignatura pendiente en su historial.

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Lacayo llegó a estar en el radar de los azules tras un paso exitoso por Guatemala. En el país vecino, el delantero dejó huella:
- Comunicaciones: Se coronó campeón de la Liga Nacional y de la Liga Concacaf, siendo una pieza clave en el ataque crema.
- Marquense: Club donde también demostró su capacidad goleadora antes de decidir volver al fútbol hondureño.
Muchos aficionados señalaban a la directiva o a figuras como Emilio Izaguirre por la ausencia de Lacayo en el nido, pero el propio jugador aclaró que el motivo principal fue deportivo y personal con el actual técnico del Motagua.
En una entrevista para el programa Días de Fútbol, Lacayo explicó lo cerca que estuvo de vestir de azul tras su salida de Comunicaciones:
“Fijate que tuve acercamientos de Motagua, pero no se dio. Cuando jugamos la final de Concacaf cuando salimos campeones a mí se me vencía el contrato. En esa época yo venía para Motagua, ya estaba todo listo, pero no sé qué problema hubo con Diego Vázquez y no se dio la oportunidad“, confesó el futbolista.
La historia no terminó ahí. Tras cerrar su etapa con el Marquense, el nombre de Junior volvió a sonar con fuerza en el entorno motagüense. Sin embargo, por segunda vez, las negociaciones se cayeron de forma inesperada, llevándolo finalmente a firmar con el recién ascendido Juticalpa.

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“Ahora que regresé a Honduras con Juticalpa, yo no tendría que estar acá, sino que en Motagua, pero también hubo un problema; entonces la voluntad de Dios es perfecta y no se pudo”, sentenció Lacayo, dejando claro que, aunque el destino lo alejó de la capital, asume su presente con profesionalismo.
Por ahora, el delantero se enfoca en ayudar al equipo canechero, mientras la afición se queda con la duda de qué hubiera pasado si la relación con el estratega argentino hubiese sido distinta.





