Todo aficionado manudo recuerda muy bien aquella dolorosa noche de diciembre de 2019 cuando el cierre soñado de un torneo casi perfecto se esfumó en una simple acción; el trofeo anhelado por los rojinegros en su centenario se iba a manos de Herediano a falta de dos minutos para el pitazo final, una tragedia en toda su extensión. La Liga ya no quiere volver a vivir un momento como ese jamás. 

Liga Deportiva Alajuelense es uno de los equipos más grandes de Costa Rica y Centroamérica, esa no es una discusión para nadie, sin embargo, durante la última década, la grandeza de los manudos se ha puesto en entredicho tras firmar una de sequía de títulos y otros frustrantes reveses en lo deportivo.

Mental, deportivo, emocional, integral

Es por esto que la institución rojinegra decidió tomar cartas en el asunto para abordar este tema desde un punto de vista integral y acudió al trabajo de profesionales en psicología para atender a los miembros del primer equipo.

Y no, no es que Alajuelense haya perdido protagonismo en el torneo local, los erizos siempre figuran en la primera o primeras casillas del campeonato tico, incluso cerrando en varias oportunidades como líderes indiscutibles de la fase regular del certamen; el problema viene en las instancias decisivas, cuando es una serie de morir o matar.

Los manudos han dejado pasar un sinnúmero de oportunidades para ser campeones con relativa facilidad en fases eliminatorias, pero diversas circunstancias -algunas realmente increíbles- han dado al traste con los objetivos manudos y la reiteración de estas situaciones podría haber hecho mella en la mente de los jugadores.

El trabajo de los especialistas en psicología se hace desde hace ya algún tiempo en los jugadores con varias sesiones individuales y también con algunas de modo colectivo, así lo han señalado ya varios de sus figuras como José Miguel Cubero, Bryan Ruiz y el joven arquero Miguel Ajú.

El objetivo es uno; trabajar desde lo emocional y mental las malas experiencias deportivas para evitar que estas se conviertan en un obstáculo a futuro, o bien, que sean una carga mental a la hora de disputar una fase de vida o muerte.

Desde 2013, "el equipo de su gente" solo ha podido levantar la copa de campeón una sola ocasión y en contraparte, ha perdido gran cantidad de finales ante Herediano y el Deportivo Saprissa, cediendo terreno en el número de trofeos en sus vitrinas.

Para el presente torneo tienen de nuevo la posibilidad de reinvindicarse tras clasificarse de primeros en la tabla, con lo que consiguieron garantizarse su presencia en una Gran Final, una historia que ya han vivido anteriormente con no muy buenos recuerdos.

¿Será que en esta ocasión y tras tantos golpes ya aprendieron la lección? Solo el tiempo lo dirá, no obstante, también trabajan en todas las áreas posibles para enderezar la historia a su favor.