El Arsenal no pasa por una buena época. A su presente relativamente rezagado en la Premier League (está en la lucha por mantener su cupo de Europa League), así como también la debacle financiera que ha traído la pandemia del coronavirus COVID-19 en instituciones de todo el mundo, se le suma ahora una multa impuesta por la FIFA.

La máxima entidad del fútbol, la cual lo rige en todo el mundo, encontró irregularidades en varias ventas efectuadas por los gunners, específicamente en la de Chuba Akpom al PAOK griego y la del tico Joel Campbell al Frosinone de Italia. Esto no solo le significará una advertencia a los londinenses, sino que también percibirán un castigo económico de 40.000 francos suizos (42.300 dólares).

¿Cuál fue el problema? Cuando transfirieron a ambos jugadores, añadieron ciertas cláusulas que jamás estuvieron contempladas ante la FIFA, ya que el rótulo de ambas siempre fue "liberación permanente" en el sistema que posee el organismo internacional.

Estos términos expresaban que el Arsenal obtendría un 30% del próximo traspaso de Akpom, aunque este porcentaje aumentaría a 40% si se trataba de un equipo inglés. Algo similar ocurrió con el tico: 30% de futura venta si los itálicos lo cedían a un club británico, aunque 25% si recalaba en cualquier otra parte del globo.

"El comité considera que, por la mera existencia de estas cláusulas, Frosinone y PAOK FC fueron influidos por el Arsenal en cuestiones relacionadas con empleo y transferencias", expresó Thomas Holler, del comité disciplinario, en el veredicto del jueves respecto al caso.