La más reciente convocatoria de la Selección femenina de El Salvador dejó un apellido que no pasó desapercibido: Dybala. La coincidencia con el campeón del mundo argentino generó comentarios inmediatos, pero la protagonista lo tomó con naturalidad y buen humor.

ver también
Concacaf desafía a Yamil Bukele al no estar de acuerdo con una de las decisiones que ha tomado en la Fesfut
Se trata de Jasmine Dybala, futbolista del Sam Houston Bearkats, quien vive su tercera convocatoria con la Azul y Blanco. Entre risas, aclaró la inevitable pregunta sobre su apellido. “Mi familia bromea diciendo que es nuestro primo, pero no”, comentó, descartando cualquier parentesco con la estrella de la AS Roma, Paulo Dybala.
Más allá de la anécdota, Jasmine ha forjado su propio camino. Su llegada a la Selecta no fue sencilla: probó en varias ocasiones y recibió negativas, pero nunca dejó de insistir. “Es un privilegio. Trabajé muy duro durante mucho tiempo. Me dijeron que no varias veces, pero seguí regresando porque quería representar a mi país”, afirmó con determinación.

Su conexión con El Salvador es profunda y familiar. Su madre nació en territorio salvadoreño y su abuela emigró a Estados Unidos, una historia que marcó sus raíces. “Estoy muy orgullosa de tener esa parte salvadoreña en mí”, expresó, dejando claro que su compromiso con la camiseta va más allá del fútbol.
En el plano deportivo, destacó la unión del grupo y la importancia de los próximos compromisos eliminatorios, especialmente el duelo ante Barbados. “Somos una familia y es importante ganar para clasificar y seguir avanzando”, señaló, enfocada en los objetivos colectivos.

ver también
Yamil Bukele aplica castigo drástico contra el árbitro mundialista Iván Barton
Con apellido ilustre o no, Jasmine Dybala quiere que su nombre destaque por mérito propio dentro del campo. Trabajo, perseverancia y orgullo por sus raíces son las bases de una historia que apenas comienza a escribirse con la camiseta de El Salvador.





