Cuando Marcel Hernández llegó a Costa Rica desde su Cuba natal, no tenía como único objetivo el consolidarse como un letal goleador en la Liga Promérica, sino también empezar a crecer en el ámbito empresarial para asegurar su patrimonio más allá del fútbol profesional. Y ambas metas las cumplió con amplios creces.
Tras coronarse campeón del Torneo Clausura 2026 y alzar la ansiada estrella 32 con el Club Sport Herediano, el inoxidable artillero florense detalló su exitosa faceta fuera del terreno de juego en una reciente entrevista con La Teja.

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Un líder al frente de seis emprendimientos
Hoy en día, Marcel administra un sólido portafolio de emprendimientos. “Tengo una tienda de ropa; tengo la repuestera que próximamente voy a abrir una oficina nueva acá en Heredia; tengo lo que es el gimnasio que próximamente quiero convertirlo más en una especie de club, hacer otras áreas, quiero tener un área de pilates. Tengo lo que es el tema del club de fútbol (FC Lankaster en Linafa); también tengo los talleres que confeccionan ropa y el bar restaurante que fue el último que puse”, enumeró el experimentado delantero de 36 años.

Marcel Hernández administra 6 negocios mientras juega en Herediano (Sebastián Cárdenas).
A cargo de una planilla de 50 empleados, el caribeño asegura que huye de la etiqueta tradicional de “jefe”. “Me considero más un líder y así es en general, yo creo que el ejemplo es uno. Nunca me van a ver decirle a alguien: ‘Agarra, marca o haz esto’. Voy, lo hago yo y la gente a raíz de eso se suma”, explicó. “No suelo dar órdenes, suelo pedir favores… trato de que siempre ellos entiendan que tenemos un mismo estatus, somos iguales todos”.
A Marcel no le gusta que lo vean como un “jefe” (Instagram).
“En Cuba hay que hacer cosas para sobrevivir”
Además, destacó lo gratificante que resulta devolverle un poco a Costa Rica al generar empleo, algo que contrasta fuertemente con la realidad de su país natal. “En Cuba hay que hacer un montón de cosas para sobrevivir, no para vivir. Aquí tienes la posibilidad de que todo sea legal y le vas devolviendo un poquito al país de todo lo que te ha dado… Hay familias que dependen y viven de eso, me reconforta saber que el hecho de tener tu trabajo día a día alimenta a tu familia”, reflexionó.
Marcel Hernández fue el máximo goleador del Clausura 2026 y levantó el título con Herediano (Instagram).
“Cuando llegas a un país como este, entendiendo que todos los días hay una oportunidad distinta, con eso no cuentas en Cuba, pues hay un montón de situaciones o de cosas que empiezas a imaginar, empiezas a creer, confiar que es posible crecer en tu vida personal y al mismo tiempo ayudas a un montón de gente“, agregó Marcel.
¿Está satisfecho con todo lo logrado?
Al ser consultado sobre si siente que ya alcanzó la plenitud tras todo lo logrado tanto en lo deportivo como en los negocios, el cubano fue tajante: “No, satisfecho nunca estoy, digamos el día que esté satisfecho creo que es, no sé, el día que me muera”.
Esta insaciable sed de crecimiento incluso le ha traído reclamos en sus círculos más cercanos, donde a veces le piden que baje el ritmo. Sin embargo, para Marcel, siempre hay espacio para mejorar.
Marcel Hernández nunca se conforma (Instagram).

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Esta tenacidad lo ha acompañado desde su infancia en la isla. “Yo en Cuba siempre fui así, fui competitivo y tenía que ganar en todo lo que hacía. Nací con eso. En juegos de azar muy normales, yo me enojaba mucho si perdía, tiraba las cartas, tiraba el dominó. Digamos, yo no tomo las cosas normales”, confesó el atacante rojiamarillo, ahora enfocado en lograr un nuevo bicampeonato con el Team en el Apertura 2026.
En síntesis
- Además de ser pieza clave en la estrella 32 del Herediano, Marcel Hernández consolidó un holding de seis negocios (tienda, repuestera, gimnasio, equipo de fútbol, taller textil y bar-restaurante) para cimentar su vida post-fútbol.
- El delantero de 36 años rechaza el título de “jefe” y basa su relación con sus 50 empleados en el respeto, la igualdad y en dar el ejemplo antes de imponer órdenes.
- Pese a su éxito económico y la estabilidad lograda en Costa Rica, el cubano asegura que su mentalidad ultra competitiva no le permite conformarse, obligándolo a buscar mejoras y crecimiento todos los días.





