Ariel Rodríguez, el talentoso delantero del Saprissa, está experimentando uno de los momentos más brillantes de su carrera. Actual goleador morado, titular indiscutible en el once de Vladimir Quesada y objeto de admiración por parte de la afición saprissista.

Sin embargo, pocos conocen la intensa lucha que ha tenido que librar para llegar hasta aquí. En un reciente encuentro con la prensa previo al partido contra el Real Estelí de Nicaragua en la Copa Centroamericana, el atacante reveló que, en un momento de adversidad debido a lesiones musculares, contempló seriamente la posibilidad de retirarse del fútbol.

Rodríguez se vio afectado por una pubalgia y otras lesiones musculares que limitaron su participación en el campo y redujeron su rendimiento en el pasado. Esto lo llevó a sentirse frustrado y a pensar en abandonar el deporte que tanto ama, todo esto ocurrió hace menos de dos años.

“Pensé y lo hablé con mi esposa, de retirarme, porque sinceramente fue muy difícil para mí, pero más que todo por un tema de una lesión tendinosa muscular (el pensamiento de retirarse), nunca me pasó por la cabeza tomar la decisión por la edad, tengo 34 años en este momento y me siento muy bien”, comenzó declarando Rodríguez.

Y agregó:Con ese tema de la edad siempre se dicen cosas que no van al respecto. Hemos visto a jugadores de mayor edad, haciendo partidos, campeonatos, mundiales, jugando Champions de manera muy buena, eso va con el cuido de cada jugador, pero ya cuando hay una lesión que si lo limita a usted bastante”.

Para finalizar, Ariel Rodríguez cerró contando que le costaba poder estar a la par del resto del equipo: “Sí lo pensé el retirarme porque ya no podía competir con mis compañeros al 100% y eso a veces me hacía sentir mal”.