El año pasado, la vida de Carolina Jaikel y su familia dio un giro drástico e inesperado tras recibir un diagnóstico que paralizó su mundo: cáncer de pulmón en fase cuatro con metástasis en el sacro.
En una conmovedora entrevista para el programa “Desde el Alma“, bajo la conducción de la periodista Lizbeth Castro, Jaikel abrió su corazón como nunca antes para relatar los momentos más desgarradores de este proceso.

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A la cita acudió acompañada de su incondicional esposo, el ex capitán de Liga Deportiva Alajuelense, Bryan Ruiz, quien no dudó en apartarse por completo de sus funciones deportivas en el club manudo para convertirse en el principal soporte de su mujer y sus hijos en esta durísima batalla.
Los meses más oscuros de su vida
El impacto inicial fue devastador para una joven caracterizada por su estilo de vida saludable. Carolina recordó el instante en que recibió los primeros resultados médicos, sumida en una total incredulidad.
“Sale un tumor en el pulmón y yo no me he fumado un cigarro en toda mi vida. Entonces, cuando yo lo abro, yo le decía a Bryan, yo no puedo tener cáncer de pulmón. ¿Cómo iba a tener cáncer de pulmón?“, relató.

Carolina Jaikel se mantiene firme en su lucha.
La desesperación la llevó al límite: “Íbamos en el carro y yo nada más lloraba como una desquiciada. O sea, yo le decía, ‘Me quedan meses de vida,¿Qué va a pasar con Benjamín?’ Yo nada más gritaba, ¿verdad?“.
La búsqueda de alternativas los llevó hasta Houston, donde el panorama médico pareció oscurecerse aún más al dimensionar el avance de la enfermedad. Al llegar a su cita en suelo estadounidense, los especialistas fueron sumamente frontales. “Nos dijeron, ‘Aquí lo que puedo ofrecer es un poco de tiempo y calidad de vida‘“, confesó Jaikel.
Esa noche fue, quizás, la más difícil de sus vidas. “Ese día nosotros ya teníamos como un altarcito en el hotel donde nos estábamos quedando y ese día Bryan y yo debemos de haber llorado dos horas, por lo menos yo, y dos horas de rodillas entregando a mis hijos, porque es que, ¿qué hace uno con eso?“.
A la inmensa carga emocional y al miedo, se sumó el brutal desgaste físico de los tratamientos oncológicos. Las sesiones de quimioterapia golpearon el cuerpo de Carolina con una fuerza implacable, llevándola a episodios extremos de agotamiento. “Hubo uno en que durmió todo el día, o sea, no despertó, pero todo el día, o sea, ni a comer ni a no comió en todo el día”, recordó su marido.

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La quinta ronda de tratamiento fue particularmente crítica: “Me volcó. Yo venía de la radiocirugía de pulmón y creo que se juntó todo y de hecho fue la que la que necesité después que me que me hicieran una transfusión de sangre. Fue de verdad, no me podía levantar de la cama en todo el día“,confesó Carolina.
El apoyo incondicional de Bryan Ruiz
En medio de semejante tormenta, el rol de Bryan Ruiz ha sido heroico. El ídolo rojinegro explicó en la misma entrevista que abandonar su trabajo en Alajuelense fue la decisión más fácil, pues sus prioridades siempre estuvieron claras.
“Tomé la decisión el mismo día que nos enteramos del diagnóstico de Carolina sin ni siquiera consultarle a ella. O sea, prácticamente yo me acerqué, le dije, ‘Amor, voy a llamar a don Joseph y les voy a decir que no no voy a seguir’“, afirmó.

Bryan Ruiz no dudó en dar un paso al costado por su esposa.
Hoy, a pesar del inmenso reto y de haber tenido que sentarse a explicarle a sus hijos que en esta vida “nadie está exento de la muerte”, Carolina atraviesa su tratamiento con una resiliencia admirable.

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Su lucha médica continúa día a día, pero su perspectiva espiritual ya le otorgó una victoria. “Cuando a mí la gente me dice, ‘Caro, vas a recibir un milagro, yo siempre digo, “No, es que yo ya lo recibí el milagro. Yo ya lo recibí”, reflexionó con profunda serenidad para cerrar su testimonio. “El milagro yo ya lo recibí porque entendí que el milagro era otro, que el milagro era valorar la vida de la manera en que la valoro y que el milagro era entender que la vida es un milagro siempre”.





