La eliminación de la Selección Sub-17 de Guatemala frente a Haití ha generado un fuerte eco a nivel nacional. La Azul y Blanco se quedó sin el boleto al Mundial de Qatar 2026, pese a que únicamente necesitaba un empate para asegurar su clasificación. La derrota 1-2 en el duelo decisivo terminó por sepultar la ilusión mundialista y encendió el debate en el entorno futbolístico del país.

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Las críticas no tardaron en aparecer, especialmente en redes sociales, donde varios jugadores juveniles fueron señalados por el resultado. Sin embargo, desde el campamento de Municipal, el defensor Darwin Torres alzó la voz en defensa de los jóvenes chapines, recordando la corta edad de los protagonistas.
“17 años tienen. ¿En serio los van a machacar y criticar tanto? ¿En serio les van a hablar de fracaso? De afuera siempre se ve fácil. Ánimo a los chicos y sigan intentándolo, que de esto se trata el fútbol y la vida”, publicó el zaguero rojo, enviando un mensaje de respaldo y reflexión en medio de la tormenta.

En la misma línea se pronunció el técnico Willy Olivera, uno de los entrenadores más ganadores en la historia de Comunicaciones y actualmente vinculado a la bicolor. El estratega fue claro al rechazar el término “fracaso”, subrayando que se trata de una etapa formativa donde el crecimiento colectivo debe pesar más que el resultado inmediato.
En lo estrictamente deportivo, Guatemala cerró su participación en el Grupo C con seis puntos, producto de victorias ante Antigua & Barbuda y Granada. Sin embargo, el revés frente a Haití —el compromiso clave— dejó a la Azul y Blanco en el segundo lugar, fuera de la cita mundialista.

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Más allá del marcador, la discusión gira ahora en torno al manejo de la presión y las expectativas en categorías juveniles. La Sub-17 no alcanzó el objetivo, pero el proceso deja lecciones que, bien trabajadas, pueden fortalecer el futuro del fútbol chapín. Porque en el fútbol formativo, como bien señalaron Torres y Olivera, el camino no siempre se mide solo en resultados, sino en aprendizaje y proyección.





