Sigue la polémica en torno al Deportivo Saprissa y el exjugador morado Jimmy Marín; en esta ocasión, por la recientemente conocida recomendación proveniente de FIFA al club morado, donde le sugiere el pago de por un monto de $375.000 al Hapoel Beer’Sheva de Israel, club al que pertenció el jugador antes de llegar a Saprissa.

Al final del torneo anterior, Marín salió del Deportivo Saprissa hacia el FC Orenburg de Rusia, y según reclaman en el club israelí, esta acción obliga al conjunto morado a cancelarles dicho monto, de acuerdo a una clausula que se estipuló en la carta de venta del conjunto asiático, donde se indica que mediará un pago a su favor si el jugador era vendido a algún club europeo posteriormente.

No hubo venta, era un jugador libre

Sin embargo, en el cuadro tibaseño se sacudieron de esta recomendación pues aclaran que no hubo una venta como tal, sino que la salida de Marín se dio mediante la aplicación de la cláusula de salida y por consecuencia, no aplica el reclamo del Hapoel.

"Saprissa aclara que rechazó transferir en venta definitiva al jugador por un monto muy superior a la cláusula de salida, por tratarse de un país sancionado internacionalmente y, al ver la negativa de venta, el futbolista reclamó la aplicación de la cláusula de salida provocando la terminación anticipada de su contrato de trabajo con la institución" indica el texto emitido por el monstruo.

Con esta parte del comunicado, queda claro que para la institución morada, la salida de Jimmy así como el monto pagado por su nuevo club, es solo una indemnización que recibieron por dejar al equipo saprissista antes de la finalización de su contrato.

El documento emitido por Saprissa además agrega: "Por lo tanto, el pago recibido por dicha cláusula (inferior al monto de posible venta) constituye una indemnización por terminación anticipada y en esa condición, el jugador es contratado por el equipo FC Orenburg como un jugador libre fuera de contrato"

Así las cosas, el término de esta disputa aún no está claro y ahora ambas partes llevarán el caso a la Cámara de Disputas de FIFA donde se abrirá un proceso para determinar las responsabilidades pertinentes.