Desde que la Superliga de Dinamarca retomó la actividad en este 2026, Kenay Myrie todavía no ha podido sumar sus primeros minutos oficiales con el FC Copenhague.
El ex Deportivo Saprissa quedó fuera de convocatoria en las derrotas 2-1 ante FC Midtjylland y FC Nordsjælland, y el pasado sábado permaneció en el banco de suplentes durante el empate 2-2 frente al Odense BK.
El principal obstáculo para el juvenil costarricense apareció apenas una semana después de su llegada. Tras concretarse su fichaje el club danés incorporó al portugués Aurélio Buta, quien también se desempeña como lateral derecho y, por ahora, le gana claramente la pulseada por un lugar en el once titular.
Se va el hombre que apostó por Kenay Myrie
Para agravar el panorama, este lunes el FC Copenhague anunció la salida del hombre que apostó por Myrie. Sune Smith-Nielsen, director deportivo del club, presentó su dimisión con efecto inmediato en medio de cuestionamientos por varias contrataciones que no dieron resultado y con el equipo en riesgo de quedar fuera de la liguilla.
“Sune Smith-Nielsen tiene hoy su último día de trabajo en el FC Copenhague, poniendo así fin a un esfuerzo extraordinario para el club”, comunicó la institución nórdica.
En su despedida, el propio dirigente expresó: “Me sentí orgulloso cuando me nombraron director deportivo, y me habría gustado continuar, pero no estaba destinado a ser así. A pesar de las circunstancias actuales, estoy orgulloso de la huella que he dejado en el FC Copenhague durante los últimos 17 años”.
“Ambos roles salieron perjudicados”
El periodista ecuatoriano Julio Vacacela, que sigue de cerca la actualidad del Copenhague, fue extremadamente crítico con la gestión saliente de Sune Smith-Nielsen.
“Los fracasos en las contrataciones de Youssoufa M., Kotarski, Sarapata, Madsen, Trott, Onugkha, entre otros, han dejado claro que un buen responsable de captación de talento no siempre es un director deportivo competente. Ambos roles salieron perjudicados, pero sobre todo el club”, analizó en sus redes sociales.
Así, Kenay Myrie se queda sin el directivo que apostó por su talento mientras continúa sin sumar minutos oficiales en Dinamarca, justo en una etapa de su carrera en la que la continuidad resulta clave para consolidarse como legionario.
