El Municipal Liberia atraviesa las horas más oscuras de su historia. Tras el escándalo legal que estalló en el seno del club y la posterior denegatoria de su licencia para participar en el Torneo Apertura 2026 de la Liga Promérica, los pamperos corren un altísimo riesgo de quedar fuera de la Primera División.

Ante este escenario, los equipos tradicionales del país (Deportivo Saprissa, Liga Deportiva Alajuelense, Club Sport Herediano, Club Sport Cartaginés…) se mantienen sumamente atentos a la resolución del caso.

Las directivas de los grandes saben que, de confirmarse el castigo, los futbolistas liberianos buscarán su salida inmediata, convirtiéndose en potenciales fichajes a costo cero. Esta situación ha generado una profunda indignación en la actual dirigencia aurinegra.

“Hay equipos carroñeros”, denuncian en Liberia

En una entrevista brindada a la cadena Trivisión, el nuevo presidente de los Coyotes, Mario Mora, lanzó fuertes dardos contra los clubes que buscan sacar provecho de su desgracia.

Tengo la impresión de que más de la mitad de nuestros jugadores ya cuentan con precontratos y están esperando que descendamos o que nos retiren la licencia para contratarlos. Hay equipos carroñeros. En ocasiones siento que existe una actitud casi carroñera alrededor de esta situación, afirmó Mora.

“Estamos haciendo un esfuerzo enorme y diferente por rescatar al equipo. Es una tarea cuesta arriba, porque buscamos alternativas y soluciones, pero muchas veces las puertas se nos cierran. En ocasiones siento que existen más intereses alrededor de la situación que atraviesa Liberia que verdadera voluntad para ayudar a sacar al club adelante, expresó el jerarca del equipo guanacasteco.

Un club en cuidados intensivos

Mora remarcó durante la entrevista que su llegada a la presidencia fue una medida de emergencia absoluta luego de la salida de Wilder Eusse, quien fue detenido por una solicitud de extradición presentada por Estados Unidos por un presunto caso de narcotráfico.

“Asumí la presidencia del equipo en circunstancias caóticas, por todo lo que ya es de conocimiento público sobre nuestro ex presidente. Sin embargo, alguien tenía que asumir esa responsabilidad. De lo contrario, ni siquiera habríamos tenido un representante legal que pudiera firmar toda la documentación que hoy estamos gestionando para intentar sacar adelante a esta institución, comentó sobrepasado por la situación.

A pesar de tener todo el panorama en contra, el presidente aseguró que agotará todas las vías legales para no seguir el mismo camino que equipos como Santos de Guápiles y la AD Guanacasteca: “Nosotros seguimos trabajando para mantener con vida a la institución, aunque es una situación muy riesgosa. Hoy vivimos un ambiente de enorme incertidumbre y el futuro del equipo está en juego”, añadió.

Los jugadores aurinegros se entrenan en medio de la incertidumbre (ADM Liberia).

“¿Y sabe cómo se siente todo esto? Es como tener a un ser querido en cuidados intensivos, conectado a un respirador artificial, esperando que el médico salga para decirle si logró salvarse o si, lamentablemente, falleció. Esa es exactamente la incertidumbre que vivimos hoy”.

Finalmente, el mandatario aurineggro reconoció que el daño a la imagen y a la estructura del club ya está hecho, independientemente del fallo de la Fedefútbol: Aun si logramos salvar al equipo, todavía no sabemos cuáles serán las consecuencias que todo esto tendrá hacia adelante. Pero mientras ese respirador siga funcionando, nosotros vamos a seguir empujando, concluyó.