La Selección de El Salvador no solo tiene la mira puesta en el presente del combinado mayor que dirige Hernán Darío “Bolillo” Gómez, sino también en la construcción de un proyecto sólido a mediano y largo plazo. La apuesta federativa apunta a fortalecer las bases, entendiendo que el futuro del fútbol cuscatleco depende de una planificación estructurada.

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En esa línea, la FESFUT confió el proceso de reclutamiento de jóvenes talentos a dos nombres con peso específico en la historia reciente del balompié salvadoreño: Hugo Pérez y Mauricio Cienfuegos. Ambos entrenadores han asumido la misión de identificar prospectos con raíces salvadoreñas que puedan nutrir las selecciones juveniles.
El trabajo no se ha limitado al territorio nacional. Durante las últimas semanas, Pérez y Cienfuegos han desarrollado visorías en Estados Unidos, un mercado clave por la amplia comunidad salvadoreña. Este fin de semana, incluso, el futuro presidente federativo, Yamil Bukele, acompañó personalmente una de las jornadas en Santa Mónica, California, dejando clara la relevancia institucional del proyecto.
“Tuve la oportunidad de acompañar el trabajo que, como FESFUT, hacemos en las visorías en Santa Mónica, California, junto a los entrenadores Hugo Pérez y Mauricio Cienfuegos”, expresó Bukele, quien también subrayó la urgencia del plan: “No podemos perder tiempo cuando se trata del futuro de nuestro fútbol”.
Las convocatorias han estado dirigidas a jugadores nacidos entre 2010 y 2013, salvadoreños o de ascendencia salvadoreña. El proceso ya tuvo una primera parada el 6 de febrero en Houston y continuará el 9 de marzo en Sterling, Virginia, ampliando el radio de captación en territorio estadounidense.

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Finalmente, Bukele ratificó su compromiso de dar seguimiento directo al proyecto y agradeció a padres, futbolistas y colaboradores involucrados. El mensaje es contundente: El Salvador quiere construir desde la base, fortalecer su identidad y asegurar que el talento joven tenga un camino claro hacia la camiseta nacional.





