Una grave denuncia sacude al balompié nacional. El técnico de Luis Ángel Firpo, Marvin Solano, alzó la voz tras la derrota de su equipo ante CD FAS en el Estadio Óscar Alberto Quiteño, denunciando presuntos actos racistas contra su jugador Andrés Morales. El señalamiento no solo genera indignación en El Salvador, sino que ha comenzado a tener eco internacional.

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Según Solano, más allá del resultado adverso, lo verdaderamente alarmante fueron los gestos y gritos racistas que, asegura, recibió el extremo colombiano desde las gradas. Morales habría sido víctima de insultos como “mono” y alusiones a que “era del Congo”, expresiones que el entrenador calificó como inaceptables en pleno siglo XXI y que atentan contra la integridad del jugador y la imagen del fútbol salvadoreño.
El futbolista, visiblemente afectado, acudió directamente al árbitro del encuentro para denunciar lo sucedido. Sin embargo, de acuerdo con la versión de Solano, la respuesta del silbante fue que no podían hacer nada por falta de un protocolo específico en El Salvador para este tipo de situaciones. “Me parece que hay una pasividad del cuerpo arbitral”, sentenció el estratega, dejando en evidencia un vacío que podría generar fuertes cuestionamientos a nivel federativo.
El caso ya traspasó fronteras y llegó hasta España, donde el Diario AS abordó la polémica y destacó que la FIFA podría intervenir si se comprueban los hechos. La dimensión internacional del escándalo pone bajo la lupa a las autoridades del fútbol salvadoreño, que ahora deberán pronunciarse con claridad sobre la existencia —o no— de mecanismos disciplinarios ante conductas discriminatorias.
FIFA rechaza los actos de racismo
Precisamente la FIFA ha reiterado en múltiples ocasiones su postura de tolerancia cero contra el racismo. Un antecedente reciente se dio en el partido entre Real Madrid y Benfica, cuando Vinícius Júnior denunció insultos por parte de Gianluca Prestianni, un episodio que volvió a encender el debate global sobre la discriminación en el deporte.
“No hay absolutamente ningún espacio para el racismo ni en nuestro deporte ni en nuestra sociedad”, declaró el presidente del organismo, Gianni Infantino, al anunciar además la aplicación de un Código Disciplinario más severo que deberá regir en todas las federaciones miembro, incluida la de El Salvador. El mensaje es contundente: el fútbol mundial exige acciones firmes. Ahora la pelota está en la cancha de las autoridades locales.





