El fin de semana anterior fue de mucha tensión para el Levante UD, club donde milita el defensor costarricense Oscar Duarte. Los granotas enfrentaban al Mallorca por la Liga Española y los blaugranas ganaban por la mínima al minuto 80 con los ánimos y las emociones estaban a flor de piel.

Y no era para menos, los de Valencia estaban a punto de romper, por fin, la peor racha que se haya registrado en el fútbol español, una que penosamente ostentaban con 273 días sin ganar, y solamente 10 minutos los separaba de detener ese conteo vergonzoso.

Segundos calientes

Fue entonces cunado en el banquillo de los azul y rojo vino un episodio que nadie podía creer; el costarricense Oscar Duarte increpó a su compañero de equipo Nemanja Radoja, mientras este último se alistaba para ingresar al terreno de juego.

Hubo encaramiento, empujones y algunas palabras entre ambos y de no ser por la intervención de su compañero Roberto Soldado, las cosas pudieron haber pasado a más, la tensión era evidente, las ansias consumían a los dirigidos por el italiano Alessio Lisci y el pitazo final no llegaba.

Al final vino la calma, el Levante por fin sacaba una victoria y a pesar de seguir en el fondo de la tabla, en las gradas, su afición gritó con locura el segundo gol y el pitazo final. ¡Sí se puede, síse puede! se escuchaba en la tribuna, y sí se pudo. La racha se había roto y todo lo que ocurrió entre el minuto uno y el noventa era cosa del pasado. 

Los granotes volvieron a lasenda del triunfo, sin embargo, acumulan a penas 11 puntos de 60 posibles y aún se encuentran en el último puesto, pero tras esta victoria, buscarán revertir su suerte y escapar del deshonroso decenso. 

Luego de lo ocurrido, en las redes sociales del club se publicó una imagen con los protagonistas del conato de bronca, esta vez abrazados y armoniosos como siempre, con la frase "Pura Vida", una señal de que las cosas no escalaron y de que lo que sucede en la cancha, se queda en la cancha.