Cuando asumió el rol de presidente del Deportivo Saprissa, Roberto Artavia se dio cuenta de que la gestión heredada por Juan Carlos Rojas le había dejado muchísimo trabajo pesado por hacer.

No solo porque la institución morada arrastraba una deuda económica asfixiante (la cual hoy es considerablemente menor, pero aún sigue siendo un problema importante), sino también debido a que el manejo del área de gestión deportiva por parte del español Sergio Gila había dejado a la planilla mal conformada, con contratos excesivamente largos y situaciones espinosas para las finanzas del club.

El caso de Nicolás Delgadillo

Una de esas realidades complejas fue la de Nicolás Delgadillo, extremo de 28 años que se unió al club en enero de 2025. A su llegada, el argentino fue anunciado como uno de los fichajes bomba del mercado, y tenía argumentos en su currículum para respaldarlo: provenía de Colón de Santa Fe, un equipo histórico del fútbol argentino, debutó en Vélez Sarsfield y, cuando era un juvenil, tuvo un coqueteo nada menos que con el ¡Real Madrid!

Sin embargo, la relación entre Delgadillo y Saprissa nunca terminó de funcionar en el terreno de juego. Tras una temporada en la que acumuló 30 partidos, marcó 3 goles, no festejó títulos ni logró consolidarse en la alineación titular, la directiva decidió finiquitarle el contrato.

Nicolás Delgadillo pasó sin pena ni gloria por San Juan de Tibás (Saprissa).

La traba principal radicaba en que el acuerdo había sido firmado originalmente hasta 2027, lo que obligó a la institución a comprometerse a pagar una costosa indemnización para abrirle la puerta de salida.

La confesión de Roberto Artavia

En una reciente entrevista brindada al programa Teléfono Rojo, el máximo jerarca morado reconoció abiertamente que la rescisión de Nicolás Delgadillo continuó pagándose hasta mayo de 2026.

Artavia utilizó este caso específico para ilustrar la complicada situación con la que se topó al tomar las riendas de la presidencia de la institución de Tibás: No puede el mundo esperar que en cuatro meses y medio, con deudas, con contratos vigentes, con jugadores lesionados… y esto lo voy a decir porque es la pura y limpia verdad: tan mal negociado que todavía este mes le pagamos a Nicolás Delgadillo, por ponerte un ejemplo. Se le paga el finiquito en mensualidades para no pagarlo todo en un solo tiro cuando se fue. Ya llegamos a terminar de pagarlo este mes, nada más para darte un ejemplo de lo difícil que es, explicó el presidente saprissista.

El punto es que darle vuelta a una estructura administrativa de un equipo no es algo que se pueda hacer con una varita mágica. Requiere tiempo, requiere disciplina, orden, acuerdos internos y con la planilla”, sentenció Artavia.

¿Qué fue de Delgadillo?

Mientras el cuadro tibaseño respira aliviado al emitir el último pago de su rescisión tras 154 días de haber anunciado su salida oficial, la carrera del jugador continua en Sudamérica.

Hoy, el extremo argentino defiende la camiseta del Club Atlético Grau de la primera división peruana, donde a cinco meses de su llegada registra 13 presentaciones oficiales y un gol anotado.

Delgadillo es jugador del Grau de Perú (Club Atlético Grau).

En síntesis

  • Roberto Artavia criticó la conformación de planillas y los contratos amarrados a largo plazo que dejó Sergio Gila antes de su salida en junio de 2025.
  • Para evitar un fuerte impacto financiero inmediato, Saprissa tuvo que negociar la rescisión de Nicolás Delgadillo en cuotas mensuales, las cuales se terminaron de cancelar en mayo de 2026.
  • Tras un paso discreto por Tibás (30 partidos y 3 goles), Delgadillo busca relanzar su carrera en el Club Atlético Grau de la primera división de Perú, donde actualmente registra 13 presentaciones oficiales.