El arbitraje costarricense quedó nuevamente bajo la lupa tras un episodio que generó indignación en el arranque del Torneo de Clausura 2026 y que tuvo como protagonistas al árbitro William Mattus y Mariano Torres, al capitán del Deportivo Saprissa.
Todo ocurrió durante el partido entre Saprissa y Puntarenas, disputado en el estadio Ricardo Saprissa. Mientras se revisaba una jugada en el VAR, el micrófono ambiental captó una frase que encendió la polémica: “Ya me tiene harto este argentinito…”, expresó Mattus, en referencia directa al volante morado.
La situación escaló segundos después, cuando Mariano Torres se acercó al juez central y el audio volvió a registrar comentarios aún más comprometedores: “No me grita ni un costarricense, huevón”, “No me grita ni un tico, huevón; se lo voy a aguantar a usted. No jodás, no jodás”.
Las expresiones, interpretadas como despectivas y discriminatorias por el origen del futbolista, generaron una reacción inmediata del club tibaseño. Saprissa envió una carta formal a la Comisión de Arbitraje solicitando una revisión del comportamiento del silbatero y pidiendo explicaciones por lo sucedido dentro del terreno de juego.
La decisión de Unafut
A partir de ese episodio, el panorama para William Mattus cambió de forma abrupta. El árbitro, que era habitual como juez central jornada tras jornada, desapareció de las designaciones principales en las siguientes fechas del campeonato.
En los dos partidos posteriores al incidente, Mattus no fue nombrado como árbitro central y pasó a cumplir funciones exclusivamente en el área de Videoarbitraje (VAR), una clara pérdida de protagonismo dentro del campo de juego.
Aunque Unafut y la Comisión de Arbitraje no han emitido un comunicado oficial explicando el motivo del cambio, la decisión es vista en el ambiente futbolístico como una medida disciplinaria directa tras la polémica con el capitán morado.
