El ambiente en el Deportivo Saprissa sigue cargado de tensión. El inicio irregular del Clausura 2026, sumado a la presión constante de la afición, tiene a Vladimir Quesada bajo la lupa, en un momento donde cualquier tropiezo vuelve a encender el debate sobre su continuidad en el banquillo morado.
A este escenario se le agregó recientemente un ingrediente clave: el acuerdo judicial entre Saprissa y Jeaustin Campos, que puso fin al conflicto legal tras el despido del entrenador en 2023. La conciliación no solo cerró un capítulo incómodo para el club, sino que también reabrió una puerta que muchos aficionados no tardaron en empujar: el regreso del técnico más ganador en la historia de la institución.
Fonseca señala el efecto colateral
Sobre este tema habló Rolando Fonseca, en conversación con el periodista José Alfaro, y fue directo al señalar el impacto que tuvo este movimiento a nivel interno.
“Le metiste una presión extra al técnico que tenías, porque para nadie es un secreto que Vladimir, pese a ser un técnico exitoso, tiene una tolerancia muy corta para la afición”, afirmó el exdelantero.
Fonseca explicó que, en el caso de Quesada, los márgenes de error son mínimos, incluso cuando los resultados no son del todo negativos: “Puede ganar, pero si perdió la final ya a la gente no le gusta. En cambio a otros técnicos se les perdona un poco más. No sé por qué la tolerancia es mínima”.
El peso del nombre Jeaustin Campos
Para Fonseca, la reconciliación entre Saprissa y Jeaustin Campos terminó de encender un deseo latente en la grada y en el entorno morado: “Esa reconciliación abrió las puertas al deseo de la gente que pide que lo traigan. No es justo para Vladimir, pero es el papel que él tomó al seguir siendo empleado de la institución”, sentenció.
