El pasado 15 de enero, Roberto Artavia asumió de manera oficial la presidencia de Deportivo Saprissa en lugar del anterior jerarca, Juan Carlos Rojas, cuya etapa al frente de Horizonte Morado se extendió durante 14 años.
La situación que heredó es compleja en términos deportivos y se estaría recomponiendo en el plano económico tras la reducción de la deuda bancaria que arrastra el club, ahora de 12 millones de dólares. Además, en marzo tiene previsto cancelar los casi 500 mil dólares que adeudan con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Pero volviendo al primer apartado, en los primeros días le tocó tomar decisiones fuertes, motivadas por los malos resultados en el Torneo Clausura 2026 y el flojo rendimiento del equipo: la destitución de Vladimir Quesada y la apuesta por un viejo conocido, Hernán Medford, como el nuevo DT.
En medio de este ajetreado contexto, uno de los temas por el que se le consultó a Aravia tiene que ver con su salario. Aunque en diálogo con La Nación aclaró que esta palabra está mal empleada: “Yo tengo una dieta de junta directiva, no tengo salario. No estoy recibiendo un salario mensual reportado a la Caja ni mucho menos, estoy recibiendo una dieta de directiva que es la misma que recibían anteriormente. Ni la negocié ni la pregunté”.
Sin embargo, cuando a Artavia el periodista Milton Montenegro le remarcó que la dieta de su antecesor, Juan Carlos Rojas, rondaba los 12 mil dólares mensuales (esto fue aseverado por un accionista minoritario de Saprissa en 2016), el empresario de 67 años reculó.
¿Cuánto dinero gana Roberto Artavia como el nuevo presidente de Saprissa?
“No, eso sí te aseguro que no anda ni cerca de ahí. Te lo voy a decir así: es bastante menos que la mitad de eso. No es ni la mitad, y $12.000 a mí sí me moverían la aguja”, reconoció Roberto Artavia, revelando que cobra menos de $6 mil por mes como jerarca del Monstruo.
Artavia había detallado que el encargado de esa parte en Horizonte Morado habla con él para ponerlo al tanto de su dieta como director y que el monto que percibe no es algo “que me cambie mi estilo de vida ni cosas por el estilo. Lo voy a decir claramente: no compensa el valor del tiempo, pero no la estaba esperando ni la requería y, por lo tanto, no me es importante para lo que quiero ofrecerle al equipo”, concluyó.
