El director técnico de la Selección Nacional de Panamá, Thomas Christiansen, sorprendió este viernes al confirmar que está en proceso de obtener su naturalización panameña. La revelación se dio durante una entrevista exclusiva con la revista ELLAS, realizada en las instalaciones de la Fepafut, donde el estratega compartió detalles personales y profesionales tras lograr la histórica clasificación al Mundial 2026.
Christiansen, quien dirige a Panamá desde 2020, aseguró que no solo ha evaluado la posibilidad de convertirse en ciudadano del país, sino que el trámite ya está en marcha. El técnico destacó el cariño que ha desarrollado por Panamá a lo largo de estos años y reconoció que su vínculo con el país se ha fortalecido desde que asumió el mando de la selección, a la que recientemente condujo a su segundo Mundial de la historia.
Durante la conversación, el entrenador confesó que incluso se le han “pegado algunas palabrotas” del vocabulario local, reflejo de su inmersión en la cultura panameña. Además, reveló que disfruta especialmente de la comida típica, siendo el arroz con pollo su platillo favorito, un detalle que demuestra la cercanía que ha construido con las tradiciones del país canalero.
Thomas Christiansen logra el momento que tanto esperaba
A sus 52 años, Christiansen presume una trayectoria futbolística que incluye su paso como jugador por el FC Barcelona. Aunque nació en Dinamarca, posee nacionalidad española, herencia de su madre y del lugar donde desarrolló la mayor parte de su carrera. Fue precisamente en España donde conoció a su esposa, Nuria Escobar, con quien lleva 28 años de matrimonio.
El técnico también compartió un vínculo poco conocido con Panamá: vivió en el país entre los dos y cinco años, debido al trabajo de su padre. Aquella etapa de su infancia, aunque breve, marcó una conexión temprana que hoy parece cobrar un nuevo significado en su vida personal y profesional.
Con su proceso de naturalización en marcha y la clasificación al Mundial ya asegurada, Christiansen continúa fortaleciendo su relación con Panamá, un país que lo ha adoptado como uno de los grandes arquitectos de su actual éxito futbolístico.
