La vigésima cuarta jornada de la Liga Saudí dejó una noche agridulce para Cristiano Ronaldo, quien vivió un partido complicado en lo individual durante la victoria 1-3 de su equipo ante el Al Fayha, donde milita el guardameta panameño Orlando Mosquera. A pesar del triunfo que mantiene a su club en el liderato, el astro portugués no tuvo su mejor presentación.
Apenas al minuto 11, el luso tuvo la oportunidad de ampliar su histórica cuota goleadora desde el punto penal, con la mira puesta en su ambicioso objetivo de alcanzar los 1000 goles como profesional. Sin embargo, su disparo se marchó desviado, cerca del poste derecho defendido por Mosquera, firmando así su trigésimo sexto penalti fallado en su carrera.
La situación no quedó ahí. En la segunda mitad, cuando buscaba redimirse, Cristiano se resintió de un problema muscular, lo que obligó a su sustitución en el tramo final del encuentro. La escena encendió las alarmas tanto en su club como en la Selección de Portugal, que sigue de cerca la evolución física de su máxima figura.
Más allá del infortunio del portugués, la noche también tuvo un matiz especial para Mosquera. El arquero canalero puede presumir un dato que pocos guardametas en el mundo ostentan: las dos grandes estrellas del campeonato saudí han fallado penales ante él. Primero fue Karim Benzema, cuyos disparos fueron atajados por el panameño en dos ocasiones.
En el caso de Cristiano, si bien el remate se fue desviado y no fue necesaria una intervención directa del portero, el resultado fue el mismo: no logró vencer desde los once pasos al guardián panameño. Un registro que fortalece la reputación de Mosquera como especialista en momentos decisivos.
Al final, el marcador 1-3 permitió que el equipo de Cristiano Ronaldo sostuviera el liderato de la competición, maquillando una noche compleja para su referente ofensivo. Mientras CR7 sigue persiguiendo marcas históricas como la del millar de goles, en esta ocasión su alegría se vio frustrada frente a Mosquera.
