Ya quedó definido el caso de Rodrigo de Olivera. La novela se alargó tanto que por fin llegó a su fin a pocos días para el cierre de mercado de fichajes.
En Fútbol Centroamérica dimos a conocer en Exclusiva cómo estaba el caso y que iba a jugar con Motagua en el Clausura 2026.
De Olivera ha visto como su ex equipo, Olancho FC ha enviado un comunicado retrocediendo en sus pretenciones y lo dejará ser parte de Motagua.
El uruguayo ya estará disponible para jugar este el jueves a las 7:30 PM ante el Platense luego de mantenerse en una disputa legal por varias semanas.
Los 19 goles en el Apertura 2025 fueron los que volvieron locos a Motagua y por eso lo hicieron su fichaje estrella. Ahora el Tribunal Nacional de Arbitraje del Fútbol (TNAF) les dio la derecha para que el uruguayo se vista de azul.
Hay que recordar que a Rodrigo de Olivera le restaban seis meses de convenio con el Olancho FC, pero se activó la cláusula de rescisión unilateral anticipada de contrato, aplicable por parte del entorno del jugador. Esta tenía un valor de 4,500 dólares.
Motagua hace mucho tiempo tenía firmado el contrato con Rodrigo y ahora solo le queda presentarlo ante su afición.
Comunicado de Olancho FC sobre Rodrigo de Olivera
Olancho FC, informa a la comunidad deportiva y al público en general su posición institucional con relación al caso del futbolista Rodrigo de Oliveira, cuya última audiencia ante el Tribunal Nacional de Arbitraje del Fútbol (TNAF) se celebró y concluyó en horas de la tarde de ayer.
- La relación contractual entre Olancho FC y el jugador fue libremente suscrita como un contrato de prestación de servicios profesionales, donde las partes acordaron que iba a regirse bajo los principios del derecho civil hondureño y, de manera complementaria, por la normativa deportiva nacional e internacional. En ningún momento las partes acordaron que dicho contrato se rigiera por el derecho laboral hondureño.
- En ejercicio de los principios de autonomía de la voluntad y pacta sunt servanda, las partes pactaron expresamente que, en caso de que el jugador activara la cláusula de rescisión unilateral, el efecto jurídico sería la imposibilidad de inscribirse y participar con otro club de la Liga Nacional de Fútbol Profesional de Honduras durante el resto de la temporada 2025-2026, manteniendo plenamente la libertad de ejercer su profesión en el extranjero.
- La pretensión del jugador de aplicar el artículo 3 del Código del Trabajo, bajo el principio de irrenunciabilidad de derechos, desconoce lo expresamente pactado y afecta la seguridad jurídica que debe regir las relaciones contractuales en el fútbol profesional.
- De aceptar el Tribunal Nacional de Arbitraje del Fútbol dicho criterio, se sentaría un precedente que permitiría que todos los futbolistas profesionales reclamen frente a los clubes derechos laborales no pactados contractualmente —como Décimo Tercer Mes, Décimo Cuarto Mes, horas extraordinarias y otras prestaciones— con un impacto negativo directo en la estabilidad económica e institucional del fútbol hondureño.
- Olancho FC reitera su respeto a los mecanismos de resolución de controversias, pero sostiene que estos deben analizarse dentro del régimen jurídico especial del deporte profesional, preservando el equilibrio contractual, la seguridad jurídica y la sostenibilidad del fútbol nacional.
