Uno de los momenos más dolorosos de la Eliminatorias de Concacaf rumbo al Mundial 2026 lo vivió Miguel Rodríguez, el arquero de Nicaragua cometió graves errores ante Costa Rica y muchos señalan que esto le costó el pase a “Los Pinoleros”, o al menos pelearlo hasta el final.

Keylor Navas, en solidaridad con el guardameta, tuvo un gesto el día del 4-0 que les propinó Costa Rica y lo consoló. Ese gesto quedó guardado en la retina de muchos aficionados al fútbol y mostró la grandeza del arquero que ganó tres Champions con el Real Madrid.

Ahora bien, la vida de Miguel Rodríguez ha cambiado por completo, dejó el fútbol de Finlandia para arribar a Honduras y jugar en la segunda división con el Independiente de Siguatepeque.

Diario Diez le realizó una entrevista y confesó: “Voy a cumplir dos semanas de estar acá. Creo que la adaptación no ha sido tan complicada, no es tan diferente al lugar de donde soy. Inclusive estoy a cuatro horas de mi casa. Desde acá la gente se ha portado muy bien, la verdad, muy amable todo el mundo. Creo que la adaptación con el equipo, tengo una muy buena relación con todos mis compañeros, creo que eso es muy importante, la relación con mis compañeros de campo, la relación con mis compañeros de portería. Estamos todos juntos, creo que es un buen grupo, tenemos la misma mentalidad, creo que eso también es muy importante. Y nada, creo que me he sentido muy cómodo, espero que todo pueda continuar de esa manera”.

Dentro de la charla, también le preguntaron por aquellos errores y las palabras de Marco Antonio Figueroa. El DT de Nicaragua en aquel momento, lo borró de la selección y el arquero le ha respondido.

Miguel Rodríguez rompe el silencio y esto dice del Fantasma Figueroa

Comenzó hablando del 4-0: “Deportivamente, personalmente, fue un momento bastante complicado, sobre todo por las cosas que se desataron después de eso, pero creo que todo tiene un proceso mental, emocional, psicológico, y luego de lo que pasó, bueno, creo que al día de hoy estoy un poco mejor. Mi familia, mi entorno más cercano, mi agente, mi representante, todo eso me ha sumado de una manera muy positiva. Agradezco a Dios por todo, no tengo nada que reprocharle a Dios, no tengo nada por qué juzgar a Dios, simplemente lo tomo como un aprendizaje para seguir adelante y creo que después de eso puedo decir que me considero una persona nueva. Fue un aprendizaje muy grande y nada, siempre tratar de ir para adelante”.

Ya luego si se enfocó directamente en responder a la rueda de prensa donde Fantasma lo liquidó: “Ni públicamente aún lo veo de esa manera. Creo que el actuar de las personas, sin importar qué, no está bajo mi control. Si para esa persona, si para cualquier otra persona en su momento fue lo mejor expresarse de esa manera, pues lo respeto, lo respeto al cien por ciento. Pero eso es algo de un entrenador, creo yo. Pues no está en mis manos juzgarlo, ¿me entiendes? No está en mis manos juzgarlo. Si él pensó en ese momento que era lo mejor, ya son decisiones que están bajo él”.

Y agregó: “Sí, pues en realidad él los apoyó, los apoyó mucho. Él les hizo entender a los jugadores que habían hecho un buen trabajo, que lamentablemente yo no había estado a la altura de los compromisos y los jueces de todos los partidos. Pues, ¿qué te digo, hermano? Como te digo y te repito y siempre te lo voy a decir, no está bajo mi control las decisiones de las personas. Lo respeto, agradezco por todas las oportunidades que me brindó cuando él estuvo a cargo de la selección nacional. Creo que me ayudó mucho a poder crecer como persona y como un profesional. Y al igual, como te digo, no me fijo en lo negativo, nunca me voy a fijar en lo negativo”.

Rodríguez asegura no tener ninguna clase de resentimiento con el Fantasma Figueroa y que no cierra las puertas de volver a jugar en la selección de Nicaragua.

“Que sea la voluntad de Dios, hermano. Como te digo, en mis manos simplemente está trabajar. No tengo control sobre el futuro, mucho menos sobre el pasado. Lo único que me queda en este momento es dejar todas las cosas en manos de Dios”.