Matías Garrido llegó a Olimpia en 2019, siendo uno de los primeros fichajes avalados por el entrenador Pedro Troglio, etapa marcada como el inicio del fin de la sequía de títulos que tenía el club Melenudo en aquel momento.

Recién llegado a Honduras se convirtió en una de las piezas claves del DT. Recordado por su baja estatura, buena técnica y por tener un “pie de ángel” -como dicen los argentinos- pero sobre todo por poner el corazón cada vez que vestía la 10 del club Merengue, con la que se fue siendo tricampeón.

Con la camisa de Olimpia, el nacido en San Juan, Argentina, jugó 41 partidos y anotó siete goles. El más recordado: el gol ante Marathón que le dio el primer título al club en la etapa de Troglio.

Recientemente, en este año para ser precisos, Matías Garrido (40) anunció su retiro de las canchas engramilladas para convetirse en jugador de fútbol sala, pero también tomar otro trabajo en una escuela de fútbol infantil.

Garrido juega para el equipo Villa Porres con el que incluso ya levantó un título. “Es algo nuevo para mí, es algo que estoy aprendiendo, lo disfruto mucho. Es una intesidad importante, me estoy acostumbrado, me están enseñando”, dijo el jugador en una reciente entrevista.

La otra faceta de Garrido

En 2025 asumió la dirección técnica del club Peñarol Sede de San Juan y también labora en un proyecto integral de formación y alto rendimiento de ese mismo club.

Garrido se presenta como director técnico, coaching ontólogico y deportivo, especializado en la formación del talento en su etapa infantil.

El argentino es padre de trillizas y de un varón con los que suele compartir fotos junto a su esposa difrutando de sus tiempos libres y su nueva faceta en su país natal.

Matías Garrido junto a su familia celebrando un título con Olimpia. Foto: Matías Garrido.