Jesús Casas era el principal candidato para dirigir la Selección de Honduras; sin embargo, la oferta del Lion City Sailors de la primera división de Singapur provocó que el entrenador europeo inclinara la balanza con la oportunidad de dirigir un club.
Casas fue asistente técnico de Luis Enrique en la selección de España; también analista de partidos del FC Barcelona y tuvo un paso como entrenador de Irak, país que se prepara para disputar el repechaje con miras al Mundial de 2026.
En una entrevista EXCLUSIVA con Fútbol Centroamérica, el DT europeo admitió que el proyecto de Honduras le ilusionaba, pero quería sumar una experiencia dirigiendo a nivel de clubes debido a puertas que se le han cerrado por su escaza experiencia como entrenador de equipos.
El director técnico también contó que tiene un sentimiento hacia el país centroamericano debido a diversas amistades que lo han acercado al país del que tiene conocimiento más allá de las canchas de fútbol.
Por supuesto, reconoció que la presencia de Francis Hernández en Honduras hacia más atractiva la Selección, por la experiencia del director deportivo en esta clase de proyectos a futuro.
La entrevista con Jesús Casas
¿Cómo fue ese contacto y qué ocurrió durante esos tiempos, con todos esos rumores que lo ubicaban incluso como el principal candidato para la selección hondureña?
No, bueno, de hecho, estuvo muy cerca de firmar. Tuve un par de reuniones con la Federación, con Francis, evidentemente, que conocía mi etapa en la Federación Española de Fútbol.
Lo que pasa es que al final surgió la opción del Lion City Sailors. A nivel profesional, quería experimentar la posibilidad de entrenar un club, que es diferente a una selección. Ya había estado en Irak durante dos años y medio, y creo que, de cara a mi experiencia posterior, me venía bien estar al frente de un club y trabajar en el día a día. Eso fue lo único que ocurrió.
Profesor, ¿no fue otro factor, como el reto peculiar del fútbol de Singapur, un fútbol exótico? ¿O hubo otras circunstancias que lo privaron de venir a Honduras? No, no, para nada.
De hecho, tuvimos muchas dudas hasta el final sobre qué proyecto decidir. El proyecto de la selección hondureña era muy atractivo. Las reuniones con la Federación fueron muy buenas, el feedback con el presidente y otros miembros de la asociación, así como con Francis, fue muy positivo.
El proyecto era muy ilusionante y apasionante. Pero, como te decía, también se daba la circunstancia de poder entrenar un club, de tener la posibilidad de ganar títulos, de competir en la Champions asiática la próxima temporada. Poniendo todo en la balanza, fue muy difícil decidir. Durante este periodo de transición, recibimos algunas ofertas de clubes que no se concretaron, precisamente porque achacaban que mi experiencia era solo en selecciones y no en clubes.
Por eso, decidí dar el paso pensando en mi futuro y en tener un abanico más amplio de opciones. Pero tanto con la Federación como con Francis, estoy muy agradecido por haber pensado en mí, y auguro un proyecto exitoso.
¿Ya tenía mapeados algunos futbolistas? Durante ese proceso de negociación con Honduras, ¿ya había estudiado el panorama futbolístico del país?
Sí, vimos los últimos dos partidos de la fase de clasificación del Mundial, y también algún partido de la selección sub-17. Habíamos observado varias cosas, pero, de todas maneras, a nosotros no nos gusta, como aquí en Singapur, te dedicas a ver partidos, pero hasta que no tienes al jugador en el día a día, no lo conoces verdaderamente.
Teníamos claro que había una materia prima importante, con jugadores en la Liga Española, por ejemplo, y en la MLS. También tenemos experiencia de haber hablado con jugadores jóvenes en Irak, que tenían pasaporte hondureño, pero no se habían decidido. Todo ese proyecto que se iba a llevar a cabo, aunque no conmigo, ya está en marcha. Pinta muy bien, pero como sabes, el fútbol es incierto y los resultados son los que marcan.
