Olimpia y Motagua protagonizaron un nuevo episodio de violencia dentro del terreno de juego en New Orleans, Estados Unidos, donde disputaron un encuentro amistoso.
Todo inició con la disputa entre Agustín Mulet y Óscar Discua en el centro de la cancha; ambos jugadores se encararon ante la presencia del árbitro central que no pudo detener el conflicto.
En medio de empujones y puñetazos, Marcelo Santos cayó al engramillado e inmediatamente Mulet se lanzó con una patada, lo que provocó la inmediata reacción de los jugadores de Motagua.
Marlon Licona intentó calmar los ánimos, pero Riky Zapata fue en busca del jugador sudamericano, que tuvo que ser llevado a un costado del campo.
Tras lo ocurrido, el árbitro decidió dejar con diez jugadores a cada equipo y terminó expulsando a Riky Zapata de Motagua y al argentino Mulet del club Melenudo.
Los ánimos subieron a tal intensidad que cuerpos policiales estadounidenses tuvieron que ingresar al terreno de juego, dejando una mala imagen del fútbol hondureño en tierras norteamericanas.
La acción ocurrió al cierre de la primera parte, que terminó 2-0 a favor de Olimpia.
