Agustín Mulet fue uno de los protagonistas en el amistoso entre Olimpia y Motagua (2-2) que se disputó en New Orleans, Estados Unidos. El argentino fue el iniciador de una pelea contra varios jugadores rivales.

El mediocampista rompió el silencio y aseguró que el árbitro permitió mucha patada y roce durante el primer tiempo, razón por la que se desató el encontronazo con Marcelo Santos y Riky Zapata de Motagua.

“Todo el primer tiempo fue así, ustedes lo habrán visto; dejó muchas patadas, mucho roce. El árbitro dejó jugar mucho y era esperable que pasara algo así, que no tendría que pasar“, dijo Mulet en entrevista para Diez.

Agregó que esos conflictos no deberían ocurrir, ya que deberían ser ejemplos para los más pequeños, y sentenció diciendo que no tiene ningún rencor en contra de sus rivales.

“No, bueno, se jugó muy fuerte, pero bueno, yo creo que merecimos ganar y se nos escapó en lo último. Son cosas que no tendrían que pasar en el fútbol. Tendríamos que ser un ejemplo para los más chicos, pero bueno, son cosas que quedaron ahí, dijo.

“Son cosas del partido y ya está, que no pasa nada. Se vive y se juega así”, sentenció.