Wilmer Velásquez es una de las grandes leyendas del fútbol hondureño. El histórico delantero se mantiene como el segundo máximo goleador de la Liga Nacional de Honduras y también en la historia del Olimpia. En 1999, firmó una de sus mejores temporadas al consagrarse campeón goleador por tercera vez, con 12 anotaciones.

Su rendimiento despertó el interés del Atlas de México, que decidió ficharlo para reforzar su plantilla. Sin embargo, su llegada no fue bien recibida por el entonces técnico del equipo, Ricardo Antonio La Volpe, quien expresó su desacuerdo con la directiva por la incorporación del atacante catracho.

Durante su paso por el fútbol mexicano, Velásquez nunca logró ganarse la confianza del estratega argentino. El ‘Matador’ tuvo escasa participación y, en la mayoría de los encuentros, ingresó desde el banquillo. Seis meses después, terminó regresando a Honduras.

Años más tarde, La Volpe recordó aquel episodio en una entrevista, revelando detalles poco conocidos sobre la etapa del hondureño en Atlas.

La Volpe y su crítica a la fe de Velásquez

El exentrenador argentino relató que uno de los aspectos que le llamaron la atención fue la fuerte fe religiosa del jugador, quien acostumbraba portar una Biblia.

“Un día tuve un jugador que siempre andaba con la Biblia. Pasó una semana, dos, tres… y a la cuarta lo llamé. Le dije: ‘Wilmer Velásquez, venga’. Era un hondureño que trajo la directiva. Le comenté que lo veía siempre con una Biblia y me respondió que era muy creyente. Entonces le dije que Dios no iba a bajar a meter los goles, que debía ponerse las pilas y hacer su trabajo. Yo también creo, pero hay que actuar”, expresó en el programa Tío Leyendas.

Tras su breve experiencia en el extranjero, Velásquez regresó al Olimpia, donde consolidó su legado y se convirtió en uno de los máximos referentes históricos del club.