El Órgano Disciplinario de la Primera División de Guatemala emitió resolución tras conocer la denuncia presentada por Huehuetecos FC por los insultos racistas que recibió el futbolista Kervin García durante el partido frente a Deportivo Chichicasteco. El caso generó indignación en el entorno deportivo y obligó a las autoridades a actuar conforme al reglamento vigente.

Tras analizar los informes arbitrales y las pruebas presentadas, el ente disciplinario determinó imponer una multa de dos mil quetzales a la institución quichelense por los actos racistas cometidos por parte de su afición. La sanción se fundamenta en lo establecido en los artículos B, 59.4 y 59.5, los cuales contemplan castigos específicos ante conductas discriminatorias en los escenarios deportivos.

El pronunciamiento deja claro que cualquier manifestación de racismo dentro de los estadios será objeto de castigo, en un intento por erradicar este tipo de comportamientos que atentan contra los valores del deporte. La resolución marca un precedente y envía un mensaje contundente a clubes y aficionados sobre la responsabilidad compartida en la lucha contra la discriminación.

Pero las sanciones no terminaron ahí. El Órgano Disciplinario también impuso una multa adicional de cinco mil quetzales a Chichicasteco por no respetar los tiempos reglamentarios de ingreso al terreno de juego, una falta administrativa que igualmente está contemplada en la normativa de la competición.

Asimismo, el OD realizó un llamado de atención formal al club quichelense para que tome las medidas necesarias y evite que episodios similares se repitan. La advertencia busca generar conciencia y promover acciones preventivas dentro y fuera del estadio.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la educación y el control en las graderías, recordando que el fútbol debe ser un espacio de respeto e inclusión. Mientras tanto, Huehuetecos FC respaldó a su jugador y reiteró su compromiso en la defensa de la dignidad y la integridad de sus futbolistas.