El reciente sorteo de la Copa Centroamericana de la Concacaf dejó definido el camino de Municipal en la fase de grupos, donde el campeón guatemalteco tendrá un reto de alta exigencia internacional. El conjunto escarlata quedó ubicado en el Grupo D como cabeza de serie y enfrentará a rivales históricos de la región en busca de avanzar a la siguiente ronda.

Los rojos compartirán sector con Motagua, Cartaginés, CD FAS y Verdes FC. Se trata de un grupo competitivo que pondrá a prueba el nivel del cuadro guatemalteco, especialmente después de conquistar recientemente el Torneo Clausura 2026 y consolidarse como el club más ganador del país.

A pesar del entusiasmo que genera la nueva participación internacional, dentro de Municipal existe plena conciencia de que la deuda pendiente sigue estando fuera de las fronteras guatemaltecas. Así lo reconoció el presidente del club, Gerardo Villa, quien habló con sinceridad sobre la espina que aún mantiene la institución en los torneos regionales.

Gerardo Villa admite la deuda internacional de Municipal

El máximo dirigente escarlata confesó que las recientes eliminaciones en competencias centroamericanas continúan causando frustración dentro del club. “Definitivamente tengo una deuda a nivel internacional, han dolido las dos eliminaciones a nivel de Centroamérica porque nos hemos armado para pelear en ellas”, expresó Gerardo Villa al referirse a los objetivos que Municipal todavía no ha logrado alcanzar en el ámbito regional.

Villa también recordó con molestia la última participación internacional del equipo, donde pese a mantenerse invicto no consiguió avanzar de ronda. “En la última nos fuimos invictos, pero no nos alcanzó y realmente es una espina lo de nivel internacional”, añadió el dirigente, dejando claro que el club tiene como prioridad trascender en la próxima edición de la Copa Centroamericana.

Municipal llegará al certamen respaldado por el impulso anímico de haber conquistado recientemente su histórica corona número 33 en Guatemala. La ilusión dentro del plantel y de la afición es enorme, especialmente porque consideran que el equipo actual tiene las herramientas necesarias para competir de igual a igual frente a los mejores clubes del área. Ahora, el reto para los escarlatas será transformar ese dominio local en protagonismo internacional y comenzar a saldar una deuda que persigue al club desde hace varios años.