En el Estadio Guillermo Slowing, Aurora y Comunicaciones escribieron un nuevo capítulo de una de las rivalidades más tradicionales del balompié nacional. La noche estuvo cargada de historia y expectativa, pero fueron los militares quienes impusieron condiciones al ganar 2-0, resultado que vuelve a encender las alarmas en el campamento crema.

El primer golpe llegó al minuto 26, cuando Diego Ruiz encontró el espacio dentro del área y definió con precisión para vencer la resistencia defensiva alba. El tanto no solo abrió el marcador, sino que inclinó el trámite del partido a favor de un Aurora ordenado y efectivo.

Comunicaciones intentó reaccionar, pero careció de claridad en los metros finales. La falta de contundencia volvió a ser un problema para el equipo dirigido por Marco Antonio “El Fantasma” Figueroa, que no logró descifrar el planteamiento táctico del rival en un duelo de alta intensidad.

Cuando el reloj marcaba el 90+3, llegó el golpe definitivo. Jonathan Arévalo, quien apenas llevaba segundos en el campo, aprovechó un veloz contragolpe y una mala salida de Fredy Pérez para sellar el 2-0. El tanto fue la estocada final en una noche complicada para los cremas.

Pero el resultado no fue la única mala noticia. Stheven Robles salió lesionado en el primer tiempo tras resentirse de la parte posterior del muslo derecho, situación que pone en duda su participación en el Clásico del miércoles ante Municipal. Una baja sensible en un momento determinante del campeonato.

Robles será evaluado este lunes para determinar el alcance de la lesión. De confirmarse su ausencia, el Fantasma Figueroa deberá buscar alternativas en una plantilla que ya siente la presión. Comunicaciones no solo perdió el partido, también dejó escapar confianza antes de enfrentar a su máximo rival en una cita que podría marcar el rumbo del torneo.