La Supercopa Bantrab 2026 regaló una de las finales más dramáticas de los últimos años. Antigua GFC y Aurora FC protagonizaron un intenso duelo disputado en el estadio Cementos Progreso, donde el título tuvo que definirse desde la tanda de penales luego de 120 minutos de máxima tensión. Con un estadio que presentó un gran ambiente, ninguno de los dos equipos logró romper el empate durante el tiempo reglamentario ni en la prórroga.
El compromiso fue una auténtica batalla táctica, con ambos conjuntos generando ocasiones, pero sin la contundencia necesaria para inclinar la balanza. La situación se complicó aún más para Aurora, que afrontó el cierre del encuentro con un hombre menos tras la expulsión del argentino Pablo Mingorance, una baja que obligó al equipo aurinegro a resistir los constantes intentos ofensivos de los coloniales.
Antigua conquista la gloria en una definición llena de polémica
La emoción alcanzó su punto máximo en la tanda de penales, que se extendió hasta la muerte súbita debido a la precisión mostrada por ambos equipos desde los once pasos. Cuando parecía que Aurora tenía el campeonato asegurado, el guardameta mexicano Liborio Sánchez detuvo el disparo que significaba el título para su equipo, desatando la euforia entre sus compañeros y aficionados.
Sin embargo, la celebración fue efímera. El cuerpo arbitral determinó que el arquero se había adelantado de manera evidente antes de la ejecución y ordenó repetir el penal, decisión que provocó un airado reclamo por parte de todo el plantel aurinegro. La polémica marcó el desenlace de una final que ya era vibrante y elevó aún más la tensión en el estadio.
Lejos de dejar escapar la oportunidad, Antigua GFC mostró personalidad en el segundo intento y mantuvo la eficacia desde el punto penal. Con sangre fría y determinación, el conjunto Panza Verde terminó imponiéndose 10-9 en la definición, culminando una remontada emocional que quedará en la memoria de sus seguidores como una de las conquistas más sufridas e históricas del club.
Con este resultado, Antigua GFC levanta de manera histórica el título de la Supercopa Bantrab, confirmando su capacidad para responder en los momentos de mayor presión. En contraste, Aurora se quedó a un paso de la gloria en una final que estuvo marcada por la intensidad, la polémica y un desenlace que seguramente seguirá generando debate por la decisión arbitral que cambió el destino del campeonato.





