De acuerdo con la información revelada en las últimas horas por el periodista Yashín Quesada, Keylor Navas podría estar cerca de volver a cambiar de camiseta.
El guardameta de Pumas UNAM habría entrado en la mira de los Rayados de Monterrey y también de un club de La Liga de España, un destino donde contaría con la ventaja de no ocupar plaza de extranjero gracias a su pasaporte comunitario. Una aclaración importante: el interés de los equipos estaría proyectado para el final de la temporada, no para el presente mercado de fichajes.
Según Quesada, el contrato de Navas finalizaría en mayo, mientras que otras fuentes lo sitúan en junio. Lo que sí coincide en los reportes es que el acuerdo incluye una opción de renovación por un año más, cuya activación resulta determinante para definir si Pumas puede exigir una compensación o si el jugador quedaría en libertad de acción.
Pumas pierde margen de maniobra
El hecho de que el interés de Rayados y del club español esté pensado para mitad de año complica seriamente el escenario financiero de Pumas. Si la opción de renovación es a favor del jugador y Keylor decide no ejercerla, una vez vencido el contrato quedaría libre, lo que impediría al club mexicano recibir dinero por transferencia.
En este escenario, los felinos perderían la posibilidad de recuperar parte de la inversión realizada cuando Newell’s Old Boys les vendió al ex Real Madrid por alrededor de 2 millones de dólares.
En cambio, si Pumas cuenta con una opción activable por parte del club o si logra renovar el vínculo antes del vencimiento, el margen de negociación cambia. En ese caso, una salida anticipada permitiría recuperar total o parcialmente el monto invertido, especialmente si el interés de Rayados o de un club español se formaliza en una oferta.
Por ahora no hay ofertas formales desde Monterrey ni desde España. Lo que sí está claro es que, si el interés se mantiene para mitad de año y Keylor Navas decide no extender su vínculo, Pumas quedará muy comprometido para recibir dinero, quedando a merced de los tiempos contractuales y de la decisión final del propio guardameta.
