En la noche del viernes, los periodistas Kevin Jiménez y César Luis Merlo se unieron para dar a conocer una primicia que sacudió al mercado de fichajes costarricense: Liga Deportiva Alajuelense alcanzó un acuerdo con Ángel Zaldívar para convertirlo en refuerzo manudo de cara al Torneo Clausura 2026.
El delantero mexicano de 31 años llegará a Alajuela en condición de agente libre tras desvincularse del FC Juárez de la Liga MX, y firmará un contrato por dos años con el equipo que busca el bicampeonato nacional bajo la conducción de Óscar Ramírez.
Un cartel enorme
De entrada, el currículum y la jerarquía del goleador azteca podrían ubicarlo entre los mejores pagos del plantel erizo. En 2022, Zaldívar tenía el octavo salario más alto del plantel de Chivas de Guadalajara, con ingresos estimados en 11.435.840 pesos mexicanos anuales, lo que equivale aproximadamente a 630.000 dólares por año, es decir, unos 52.500 dólares mensuales.
Más recientemente, para la temporada 2025-2026, el portal especializado Salary Sport estimaba su contrato con Juárez en 14.104.480 pesos mexicanos anuales, cerca de 780.000 dólares por año, o 65.000 dólares al mes.
¿Cuánto podría ganar Zaldívar en Alajuelense?
Está claro que esos números pertenecen al mercado de la Liga MX y quedan muy por encima de lo que puede pagar el fútbol costarricense, incluso un gigante como Alajuelense. Para dimensionar el escenario, basta mirar el vestuario rojinegro: Jeison Lucumí y Kenneth Vargas perciben alrededor de 15 mil dólares mensuales, mientras que Diego Campos llegó a ganar 19 mil dólares por mes.
Con esa información y teniendo en cuenta que Zaldívar llega como fichaje estrella, pero también aceptando un recorte salarial importante respecto a México, una estimación razonable podría ubicar su contrato en una cifra que ronde los 20 mil dólares.
Un esfuerzo económico considerable para la Liga, pero coherente con la apuesta: ir con todo por el bicampeonato y dar un golpe fuerte a nivel Concacaf. De todos modos, vale aclarar que se trata únicamente de una estimación basada en referencias salariales previas y comparaciones internas, ya que el contrato no ha sido oficializado ni se conocen cifras confirmadas por el club.
