Danilo Acosta, nacido en San Pedro Sula, fue el encargado de definir la serie de penales en favor de Estados Unidos en la final del Premundial Sub 20.
El destino quiso que fuese un catracho el que dejara a Honduras sin un título que corone un torneo excepcional, en el que se logró la clasificación al Mundial Sub 20 de Corea del Sur.
Tras igualar sin goles en el tiempo reglamentario, hondureños y estadounidenses llegaron también empatados al cuarto penal de la serie, pero luego del acierto del seleccionado de los bastones y las estrellas, Rambrand Flores elevó su remate al cielo.
Fue entonces que Danilo Acosta, nacido en Estados Unidos, se encontró con la responsabilidad de ser verdugo de la tierra que lo vio nacer y concretó el tanto que le dio el título al país que lo formó como futbolista.
El destino, entonces, invita a que el fútbol hondureño reflexione en busca de una política deportiva que le permita desarrollar a sus talentos, para que nadie pueda luego hablar, sin sentido por cierto, de una traición a la patria.




