Se jugaba la Copa América 2011, y Joel Campbell era una de las jovenes promesas más cotizadas en el fútbol mundial. En el hotel de concentración, el tico recibía cualquier cantidad de llamadas telefónicas con agentes interesados, pero hubo uno que casi se queda con su pase, según el mismo contó en una nota para TD Más. 
 

 

 


"El Arsenal estaba interesado en mí, pero al otro día había un representante en Argentina que es muy famoso, como un magnate que compra fichas de los jugadores apellido Mascardi (Gustavo), el compró a Saviola, a Tevez, a todos esos el los compraba y los ponía en equipos. Entonces el llamó a mi papa y le dijo que quería comprar mi ficha, entonces lo mandó en avión de Costa rica a Argentina porque jugábamos contra Argentina el ultimo partido, mi papa en VIP y todo. Entonces mi papa me cuenta que viene este señor con el contrato listo, 'que quiere la ficha, pero el lo coloca donde el quiera'", empezó contando.
 

 

 

 



Y siguió: "Entonces yo dije '¿pucha y el Arsenal?' Porque el Arsenal siempre fue de mis equipos preferidos. Entonces me dice mi papa 'mire Joel ellos dejan esta plata para usted y ellos arreglan con Saprissa', entonces uno piensa más vale pájaro en mano que 100 volando. Entonces firmé el contrato, pero me fui a dormir triste porque yo quería el Arsenal, pero yo también sabia que en ese momento lo mejor era asegurar mi futuro" relató.



Sin embargo, el futbolista luego procedió a contar lo que cambiaría el rumbo de su carrera: "Pero mi papa también ve y conoce a las personas por los ojos y la ve cuando una persona tiene una mala intención. Entonces mi papa le hizo una broma y le dijo que yo no había firmado el contrato, y ahí el hizo un gesto y reaccionó de una forma que a mi papa no le gustó, entonces al final mi papa no le dio el contrato. Y cuando me dijo, yo le dije '¡bien papi bien!' porque yo no quería" concluyó.



Finalmente, Campbell terminó fichando por los "Gunners", pero no sin antes tener que decidir entre ellos y el Manchester United, luego de recibir una llamada de Sir Alex Ferguson, que se lo quiso llevar a los 'Red Devils' para ser el sucesor de Ryan Giggs.