Luego de un cierre inolvidable en el 2020, los manudos eran todo optimismo de cara al año que se venía. El 2021 lucía prometedor para un club que lo tenía todo, campeonato Apertura 2020, Liga Concacaf, una planilla de super lujo, instalaciones de primer mundo, una gerencia más que competente y lo mas importante: una enorme y fiel afición. ¿Qué podría salir mal?

El 2021 prometía, pero...

El año nuevo llegó y con él llegaron los traspiés en el "equipo de su gente". Era un presagio de lo que serían los siguientes 12 meses para los rojinegros. Las mieles del éxito conseguido por el entonces DT, Andrés Carevic se volvieron amargas y el primero en sufrir las consecuencias fue el propio estratega; Alajuelense decidió separar al mexico-argentino del primer equipo luego de quedar fuera del Clausura 2021 a manos del Saprissa y varios reveses en los resultados del Apertura 2021.

Fue así como llegó Luis Marín a asumir el cargo de timonel erizo; la afición recibió con buenos ojos la llegada de uno de sus ídolos al banquillo, posiblemente era lo que necesitaba el plantel. Pero el romance duró poco tiempo; los rojinegros mordieron el polvo ante el Saprissa por la Super Copa y sucumbieron también con goleada en el clásico nacional.

Pero la gota que terminó de derramar el vaso fue la descalificación de Liga Concacaf ante el Guastatoya, una serie que parecía dominada, con un empate en Guatemala y un 2 a 0 en casa manuda hasta el 81¨. Con los cartones a su favor, Marín tomó la decisión de sacar del terreno de juego a Bryan Ruiz, Alex López, Johan Venegas y Fernán Faerrón. 

En cuestión de 7 minutos, los pechiamarillos empataron el marcador y cavaron la tumba de la Liga, una Liga de la que se esparaba todo menos la descalificación. Una Liga que construyó una planilla para competir nacional e internacionalmente y que ahora, en pocos minutos, se quedaba sin nada y Luis Marín sin trabajo. "El equipo de su gente" ahora se enfocaría en el torneo nacional, ese era el plan B.

Pero en el torneo criollo el fracaso también los abrazó. En fase final de la segunda ronda y tras gruesos errores arbitrales en el juego de ida en favor de Saprissa, Alajuelense no pudo avanzar a la gran final, incluso con un penal que los habría sacado a flote, pero que el mexicano Daniel Arreola no supo concretar. 

Era el último aliento del león, el estadio Alejandro Morera Soto lucía sus mejores galas y la afición apoyó, sin embargo, los 11 en cancha no respondieron, tampoco lo hizo el cuerpo técnico; se apagaba la ilusión, los reflectores y el 2021 finalizaba con una de arena pero sin aquella de cal. Un 2021 para el olvido con cero títulos nacionales e internacionales y cero participaciones internacionales para el 2022.