El Clásico Nacional entre Deportivo Saprissa y la Liga Deportiva Alajuelense sigue dejando capítulos fuera de la cancha. Cuando parecía que la discusión arbitral comenzaba a bajar la temperatura, una revelación sobre el árbitro de VAR Benjamín Pineda volvió a encender el debate y obligó a los entes del fútbol costarricense a intervenir en un tema que ya tomó tintes institucionales.

La controversia surgió a partir de una publicación del periodista Ferlín Fuentes en MundoCR, donde señaló que Pineda es propietario de un bar llamado Fever, establecimiento que en el pasado fue patrocinador y sede de transmisiones de un programa partidario morado conducido por Gilberto “Tuma” Martínez, actual funcionario del Deportivo Saprissa. El dato, en pleno contexto de un clásico cargado de decisiones polémicas, generó ruido inmediato en redes sociales y entre aficionados.

La situación escaló rápidamente. Según trascendió, el local comercial habría recibido ataques en plataformas digitales e incluso se habló de posibles acciones legales contra Fuentes por considerar que su publicación incentivó ese tipo de reacciones. El ambiente se volvió espeso y el tema dejó de ser únicamente deportivo para transformarse en un asunto delicado que toca reputaciones y posibles conflictos de interés.

La decisión que tomó la UNAFUT

La sorpresa llegó cuando Josué Quesada reveló que tanto la UNAFUT como la Comisión de Arbitrajes analizarán el caso para evitar cualquier sombra de duda en torno a la designación arbitral. La intención sería revisar si existe o no un potencial vínculo que pueda interpretarse como lucha de intereses, especialmente en partidos de alta exposición como el Clásico Nacional.

Aunque no se ha emitido una sanción ni un pronunciamiento oficial definitivo, el simple hecho de que el caso esté bajo análisis ya coloca a Benjamín Pineda en una posición incómoda. En un entorno donde la credibilidad arbitral es constantemente cuestionada, cualquier señal que pueda generar sospechas obliga a las autoridades a actuar con cautela.

El clásico se jugó en Tibás, pero su eco sigue retumbando en oficinas y despachos. La decisión que tomen la UNAFUT y la Comisión de Arbitrajes marcará un precedente importante en el manejo de posibles conflictos de interés en el fútbol nacional. Mientras tanto, la polémica continúa y el debate sobre la transparencia arbitral vuelve a ocupar el centro de la escena en Costa Rica.

Datos Claves

  • UNAFUT y la Comisión de Arbitrajes analizan un posible conflicto de intereses de Benjamín Pineda.
  • El árbitro Benjamín Pineda es propietario del bar Fever, vinculado previamente a un programa saprissista.
  • El periodista Ferlín Fuentes reveló el nexo comercial tras el Clásico Nacional entre Saprissa y Alajuelense.