El Deportivo Saprissa inició el Clausura 2026 con una señal clara de cambio en su manejo administrativo y deportivo. A diferencia de torneos anteriores, el club logró resolver con rapidez un tema que en el pasado reciente generó críticas, molestias y puntos perdidos: la habilitación de sus refuerzos extranjeros.
Saprissa podrá contar con sus fichajes
De cara al duelo de este martes ante Puntarenas, programado para las 8:00 p. m. en el estadio Ricardo Saprissa, los morados confirmaron que podrán contar con dos de sus incorporaciones ofensivas: el nicaragüense Bancy Hernández y el panameño Tomás Rodríguez, nuevo referente de área del equipo.
Ambos futbolistas ya cuentan con el permiso laboral correspondiente, requisito indispensable para debutar oficialmente en el fútbol costarricense. De esta forma, quedan a total disposición del cuerpo técnico y será decisión de Vladimir Quesada si los utiliza desde el arranque o como variantes ante los naranjas.
En contraste, el caso del cubano Luis Paradela es distinto, ya que continúa en proceso de ponerse a punto desde el aspecto físico, por lo que aún no está listo para competir.
Este escenario marca una diferencia notable con lo ocurrido en el Apertura 2025, cuando Juan Carlos Rojas presidía el club. En aquel torneo, varios jugadores extranjeros tardaron semanas en ser habilitados, perdiéndose partidos clave. Casos como los de Gustavo Herrera y Newton Williams evidenciaron retrasos administrativos que afectaron directamente el rendimiento deportivo del equipo.
Ahora, en el arranque del Clausura 2026, la nueva dirigencia logra que sus refuerzos estén disponibles desde la primera jornada, enviando un mensaje claro: la planificación cambió y los errores del pasado no se repetirán.
Más allá de lo que ocurra en la cancha ante Puntarenas, en Tibás ya se percibe un cambio radical en la forma de gestionar el plantel, una diferencia que la afición esperaba ver y que empieza a notarse desde el primer partido del torneo.
