A Vladimir Quesada se lo puede cuestionar —y en efecto se lo cuestiona— por muchas cosas, pero si hay un error en el que el entrenador del Deportivo Saprissa no acostumbra incurrir es en el de perder los estribos con facilidad.

Incluso en contextos de máxima presión y con su futuro bajo la lupa, suele responder con mesura a las preguntas de los medios, sin olvidarse de agradecer a Dios por la vida al inicio de cada conferencia de prensa. Por eso llamó tanto la atención lo que ocurrió tras el empate sin goles de los morados ante Club Sport Cartaginés.

La pregunta que molestó a Vladimir Quesada

El contexto no ayudaba. Al finalizar el partido, La Cueva se unió en un grito que dejó al DT contra las cuerdas: “¡FUERA VLADIMIR!”. Con ese clima áspero como telón de fondo, Quesada fue consultado por la suplencia de Luis Paradela. Deshaciéndose de su habitual mesura, la respuesta llegó con un enojo apenas contenido.

Vladimir Quesada fue reprobado por La Cueva (Diario Extra).

Paradela no pudo disputar las dos primeras jornadas del Clausura 2026 debido a que no contaba con el permiso para trabajar en Costa Rica. Recién sumó sus primeros minutos el jueves pasado, en la victoria 1-0 ante Sporting FC, y ayer volvió a ingresar desde el banco para disputar la última media hora frente al equipo de Amarini Villatoro.

“Si usted hubiese hecho su trabajo…”

Ante la consulta del periodista sobre por qué el extremo cubano todavía no es titular, el experimentado DT le respondió con tono brusco: “Si usted hubiese hecho su trabajo entendería que Paradela no pudo entrenar con nosotros, porque nosotros somos respetuosos de las leyes”.

Hasta que no tenga su permiso de trabajo no puede entrenar. Empezó hasta la semana pasada, el día miércoles. Tiene que tener un proceso de adaptación, no lo vamos a forzar porque lo podemos lesionar”, agregó Vladimir, visiblemente ofuscado y cerrando el tema sin dar lugar a réplicas.

Vladimir Quesada quiere llevar de a poco a Paradela (Joyi Photo).

Más allá de las formas, la postura del cuerpo técnico tiene un sustento evidente. Paradela viene de superar una durísima lesión de ligamento cruzado que lo mantuvo fuera de las canchas durante más de ocho meses en el fútbol de Rumania.

Forzarlo en este contexto podría significar un riesgo innecesario para un jugador al que Saprissa apunta como pieza fundamental para la segunda mitad del Clausura 2026.