La Selección de Panamá continúa afinando su preparación rumbo al Mundial 2026 y ya tiene confirmada una prueba de alto calibre: enfrentará a Brasil en el mítico Maracaná el próximo 31 de mayo.

El amistoso, anunciado por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), parecía ser el último antes de viajar a Estados Unidos para disputar la Copa del Mundo, pero para Thomas Christiansen el plan de preparación de la Sele no termina allí.

La propuesta que analizan en Panamá

El técnico hispano-danés pretende sumar un desafío adicional en los días previos al debut mundialista ante Ghana y las negociaciones ya están en marcha.

Christiansen sabe que estos partidos sirven para medir la capacidad real del plantel frente a selecciones de máxima jerarquía, especialmente cuando el Mundial está a la vuelta de la esquina.

Panamá analiza jugar otro amistoso. (Foto: X)

Según informó el periodista Ricardo Icaza, la idea sería jugar entre el 8 y el 9 de junio en Washington, ciudad que se perfila como posible sede de ese compromiso que todavía se encuentra en etapa de negociaciones.

El plan que maneja el cuerpo técnico es que el rival tenga características europeas, buscando un estilo de juego distinto al que representa Brasil. Christiansen pretende exponer a su equipo a diferentes contextos tácticos antes del inicio del torneo, algo que se ha vuelto habitual en las selecciones que planifican con precisión el tramo final de su preparación mundialista.

Mientras Panamá define ese último detalle de su calendario, sus rivales también ajustan sus agendas. Ghana, el primer adversario de la Sele en el Mundial 2026, confirmó recientemente que disputará un amistoso contra Gales el 2 de junio en Cardiff. Ese encuentro servirá como uno de los últimos ensayos del conjunto africano antes de viajar a Estados Unidos, por lo que el duelo contra los panameños ya empieza a tomar forma en la planificación de ambos equipos.