La Selección de Nicaragua recibió un duro baño de realidad en su visita a Asunción al caer por 4-0 ante Paraguay, en un amistoso internacional que marcó la primera derrota desde la llegada del técnico Juan Cruz Real. Después de varios partidos dejando sensaciones positivas, el conjunto pinolero encontró en la Albirroja un rival que expuso sus debilidades y mostró la diferencia de jerarquía entre ambos equipos.
El encuentro llegaba con expectativa para Nicaragua, especialmente tras el valioso empate sin goles frente a Sudáfrica, resultado que había reforzado la confianza del grupo y confirmado el crecimiento mostrado en los últimos meses. Sin embargo, esta vez la historia fue muy distinta ante una Paraguay que utilizó el compromiso como su despedida oficial antes de partir rumbo al Mundial 2026.
Desde los primeros minutos, los sudamericanos tomaron el control del partido y comenzaron a generar peligro constante. El primer golpe llegó al minuto 17, cuando Alejandro Romero Gamarra transformó un penal en gol para abrir el marcador. Más adelante, al 42, apareció Miguel Almirón con una brillante definición para ampliar la ventaja y encaminar una noche complicada para los dirigidos por Juan Cruz Real.
Nicaragua sufre su primer revés con Juan Cruz Real
En la segunda mitad, Paraguay mantuvo la intensidad pese a realizar múltiples modificaciones. Nicaragua intentó reaccionar, pero nunca logró encontrar respuestas ante la presión y velocidad de los locales. Al minuto 62, Matías Galarza anotó el tercer tanto de la noche, mientras que Alexandro Maidana cerró la goleada al 67 para sentenciar el 4-0 definitivo en el Defensores del Chaco.
Más allá del resultado, el encuentro dejó varias conclusiones para el cuerpo técnico nicaragüense. El equipo mostró entrega y sacrificio, pero sufrió ante un rival mundialista que aprovechó cada error para marcar diferencias. La actuación del portero Miguel Pineda evitó que la derrota fuera aún más amplia en varios tramos del compromiso.
Ahora, Nicaragua deberá pasar la página rápidamente y enfocarse en corregir los aspectos que quedaron expuestos en Paraguay. La derrota representa un tropiezo importante, pero también una oportunidad de aprendizaje para un grupo que venía en ascenso bajo el mando de Juan Cruz Real. El empate ante Sudáfrica había alimentado la ilusión; la goleada sufrida en Asunción recordó que todavía queda camino por recorrer para competir con selecciones de mayor recorrido internacional.








