Marathón se encuentra en pleno proceso de renovación, y la primera gran víctima de esta reestructuración es el delantero hondureño Bryan Moya, a quien la directiva busca rescindirle el contrato de manera definitiva.

Tras el bombazo que significó el fichaje de Alberth Elis, el equipo verdolaga ha decidido poner orden en casa, y la situación de Moya parece no tener marcha atrás debido a un grave problema de indisciplina.

El castigo que lo borró del mapa

El quiebre entre el jugador y la institución ocurrió el pasado mes de abril, en la antesala de un partido contra el Platense en Puerto Cortés. Moya, junto a otros compañeros, protagonizó un polémico episodio al ingresar bebidas alcohólicas a la concentración del equipo.

Las imágenes de los futbolistas de fiesta y tomando alcohol salieron a la luz, desatando la furia de la directiva y el cuerpo técnico. La reacción del club fue inmediata.

Walter García, periodista hondureño, adelanta la salida de Bryan Moya.

Bryan Moya fue apartado del resto del plantel de forma indefinida. Desde ese incidente, el atacante no volvió a vestir la camiseta de Marathón en ningún partido.

A diferencia de otros jugadores involucrados como Raúl Espinoza y Axel Alvarado, a quienes el club planea enviar a préstamo a otros equipos, el caso de Bryan Moya es radical. La directiva verdolaga no quiere una cesión temporal; su objetivo principal es romper el contrato para que el jugador quede fuera de la institución de manera permanente.

Con esto, Marathón busca sentar un precedente sobre la disciplina que se exigirá de ahora en adelante en el proyecto del club.

En resumen

  • Marathón busca rescindir el contrato de Bryan Moya tras descubrirse que ingresó bebidas alcohólicas a la concentración del equipo en Puerto Cortés el pasado mes de abril.
  • Desde que se filtraron las imágenes de la fiesta, el delantero fue separado de inmediato del resto del plantel y no volvió a jugar ningún partido con el club.
  • A diferencia de otros futbolistas involucrados que solo serán enviados a préstamo (como Raúl Espinoza y Axel Alvarado), con Moya el equipo verdolaga busca una ruptura total y permanente.