La Selección Sub-20 de Honduras ha sufrido una baja de último momento que ha generado bastante ruido en el entorno futbolístico. El joven delantero Jaidyn Contreras, joya de las academias del FC Dallas de la MLS, ha decidido dejar el proceso con la “Mini H” para unirse oficialmente a la selección de Estados Unidos de cara al próximo Premundial de la Concacaf.
El atacante de 18 años, nacido en suelo estadounidense pero de padres hondureños, venía siendo una de las piezas recurrentes en los microciclos del técnico catracho Orlando López.
Contreras incluso ya había debutado con la camiseta de Honduras en diciembre pasado y anotó un gol en un amistoso en marzo. Sin embargo, tras declinar la última convocatoria hondureña argumentando “motivos personales”, se reveló su verdadero destino: la lista oficial de la selección norteamericana.
¿Por qué puede jugar con Estados Unidos si ya jugó con Honduras?
Al tratarse de categorías juveniles y partidos amistosos, el reglamento de la FIFA le permite a Contreras cambiar de selección. Al tener la doble nacionalidad, el delantero optó por representar al país donde nació.
Si en el futuro Jaidyn Contreras se arrepiente y decide que quiere jugar para la Selección Mayor de Honduras, la ley de la FIFA lo obligará a solicitar un trámite único conocido como “One-Time Switch” (cambio de federación por única vez) para poder vestir la camiseta de la “H” de nuevo.
Con esto, Estados Unidos toma revancha de lo que le hizo Honduras quitandole a Keyrol Figueroa, ya que a pesar de que el jugador realizó las categorías menores con los norteamericanos se terminó decantando por la Bicolor.
¿Qué pierde Honduras y qué gana EE.UU.?
Honduras pierde a un delantero con mucha proyección y gol, formado en una de las mejores canteras de Estados Unidos. Por su parte, la selección estadounidense no dejó pasar la oportunidad de “repatriar” a un jugador al que ya habían tenido en sus campamentos infantiles antes de que Honduras lo descubriera.
Este movimiento ocurre a solo días de que arranque el Campeonato Sub-20 de la Concacaf, que se jugará en México del 24 de julio al 9 de agosto. Este torneo es vital para los jóvenes de la región por dos grandes razones.
- Reparte cuatro boletos directos al Mundial Sub-20 de 2027 (que se jugará en Uzbekistán y Kazajistán).
- El equipo que quede campeón clasificará directamente a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Mientras Contreras buscará la gloria con Estados Unidos, la “Mini H” ya se encuentra concentrada para encarar el torneo en el Grupo C. Los jóvenes hondureños jugarán sus partidos en la ciudad de Puebla, donde se medirán ante duros rivales como Canadá, Jamaica y Panamá con la meta de demostrar que, aun sin Contreras, el boleto al mundial es posible.
