La tarde en Cobán fue para el olvido para Antigua GFC, que sufrió una dolorosa goleada de 5-1 ante Cobán Imperial en el estadio José Ángel Rossi, en un partido donde los aguacateros nunca encontraron respuestas futbolísticas para competir. El resultado dejó fuertes sensaciones negativas en lo deportivo y encendió las alarmas en el entorno del club colonial.

Sin embargo, más allá del abultado marcador, la principal preocupación en el campamento de Antigua pasó por la salud de su entrenador Mauricio Tapia, quien durante el mediotiempo presentó complicaciones que le impidieron regresar a la zona técnica para dirigir el complemento del encuentro.

De acuerdo con información extraoficial, y a la espera de un comunicado oficial, el técnico argentino habría sufrido un episodio de hipertensión arterial, situación que obligó a su traslado inmediato a un centro asistencial para ser evaluado y atendido por el personal médico correspondiente.

Ante la imposibilidad de Tapia para continuar, el partido fue completado desde el banquillo por Juan Araujo, quien asumió la dirección técnica de manera circunstancial en un segundo tiempo que mantuvo el dominio absoluto de los príncipes azules.

Se espera que en las próximas horas Antigua GFC brinde detalles sobre el estado de salud de Mauricio Tapia, así como el proceso de recuperación que deberá seguir el estratega sudamericano antes de reincorporarse plenamente a sus funciones.

En el plano deportivo, el conjunto colonial deberá dar vuelta a la página y enfocarse en la Fecha 2 del campeonato, cuando reciba a Xelajú MC el próximo 25 de enero a las 18:00 horas en el estadio Pensativo, en un duelo clave para recuperar confianza tras el duro golpe sufrido en Alta Verapaz.