La celebración de la histórica copa 33 de Municipal tuvo su punto culminante este domingo en el estadio Manuel Felipe Carrera, donde miles de aficionados escarlatas se reunieron para festejar junto a los nuevos campeones nacionales. Tras conquistar el Torneo Clausura 2026, el conjunto rojo se consolidó como el club más ganador en la historia de la Liga Nacional de Guatemala, superando a Comunicaciones y alcanzando en solitario la cima del palmarés con 33 títulos.

La delegación de Municipal regresó a la capital durante la madrugada luego de sellar el campeonato en Quetzaltenango. Cerca de la 01:00 horas, jugadores, cuerpo técnico y directivos emprendieron el viaje desde el occidente del país para descansar unas horas antes de reencontrarse con su afición. El cansancio acumulado por la intensa jornada no impidió que el grupo llegara con entusiasmo al escenario de los festejos.

Aunque inicialmente la actividad estaba programada para las 13:00 horas, la celebración arrancó alrededor de las 14:00, cuando el estadio comenzó a vibrar con la presencia de miles de seguidores vestidos de rojo. La primera parte del evento estuvo dedicada al reconocimiento del cuerpo técnico y de los futbolistas, quienes fueron llamados uno a uno para recibir la ovación de una afición que respondió con aplausos, cánticos y muestras de admiración.

Show de luces, presentación de la copa e invasión de cancha en El Trébol

Uno de los momentos más emotivos se produjo cuando el plantel completo posó frente a una espectacular escenografía alusiva a las 33 coronas obtenidas por el club. Con humo y efectos especiales acompañó la presentación, generando una atmósfera de celebración total. Posteriormente, los jugadores levantaron la Copa Bienestar de la Liga Bantrab, mientras desde las gradas retumbaba el tradicional cántico: “Ahí, ahí, ahí está el campeón; ahí, ahí, ahí está el campeón”.

La emoción de los aficionados fue creciendo con el paso de los minutos hasta alcanzar un punto difícil de contener. Algunos seguidores comenzaron a subir las mallas perimetrales para acercarse a sus ídolos y poco después varias personas lograron ingresar al terreno de juego. La situación se intensificó cuando fueron abiertas las puertas de emergencia, provocando una masiva invasión de cancha que terminó siendo imposible de controlar.

A pesar del ingreso de cientos de aficionados al campo, la celebración transcurrió sin incidentes mayores ni daños a las instalaciones. Los jugadores compartieron fotografías, abrazos y momentos inolvidables con los seguidores antes de poner fin a la actividad en El Trébol. La fiesta escarlata continuó posteriormente con una caravana por diferentes calles de la Ciudad de Guatemala, cerrando así una jornada histórica que quedará grabada en la memoria de todos los municipalistas como el día en que celebraron la ansiada copa número 33.